Los dos jóvenes que mataron a golpes a un coipo en Bahía Blanca y que fueron denunciados penalmente luego de la viralización del hecho en las redes, aseguraron que recibieron amenazas y pedirán a la Justicia que analicen sus celulares para constatar la existencia de esos mensajes intimidatorios.
Los teléfonos ya se encuentran en poder de los investigadores, porque fueron secuestrados durante los allanamientos realizados durante la última semana en domicilios relacionados con Juan Bautista Bravo e Imanol Santerre, los implicados en el caso.
Según informó el medio bahiense La Brújula 24, los jóvenes, oriundos de Huanguelén, pretenden que queden asentados en la causa los cientos de mensajes que recibieron con amenazas y que se tomen acciones contra sus autores.
El hecho ocurrió en la madrugada del sábado, cuando el animal, un roedor semiacuático similar a la nutria, fue acorralado, atacado y asesinado salvajemente, mientras los agresores se filmaban y realizaban comentarios sobre lo sucedido.
“Alta comida son. Alta nutria. Alto escabeche, compa”, se escucha en la grabación. La secuencia muestra cómo el coipo recibe repetidos golpes y no logra escapar, mientras en el lugar también se escucha la voz de una mujer que les pide que se detengan, sin conseguir frenar la agresión.
El caso tomó estado público y se ganó la indignación de toda la comunidad luego de que la presidenta de la Fundación Grupo Alianza Animal, Morena Loncaric, realizara una denuncia penal. En la denuncia se señaló que el animal, de pelo marrón y de unos 60 centímetros, ya había sido buscado días atrás por personal de Zoonosis para ser rescatado.
Según pudo saber Clarín ambos jóvenes viven en Bahía Blanca desde hace algunos meses porque estudian en universidades de esta ciudad.
Vecinos de Bahía Blanca comentaron a este medio que el escrache que ambos recibieron por redes sociales hizo que tanto ellos como sus familiares cerraran o pusieran en privados sus perfiles.
El martes, la Municipalidad de Bahía Blanca se presentó como particular damnificado ante la Justicia. “Aquí en Bahía nos cuidamos y protegemos como comunidad, y los animales también merecen ese respeto y esa protección. Por eso el maltrato animal no puede ser nunca naturalizado ni considerado una conducta ‘aceptable’”, afirmó el intendente bahiense, Federico Susbielles.
Según la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre y Código Rural (en ámbito provincial), los responsables de una infracción como esta podrían recibir una pena máxima de 2 años.







