lo que dejó la tormenta en la Ciudad y el Conurbano

lo que dejó la tormenta en la Ciudad y el Conurbano

Tan repentina como copiosa fue la lluvia que arreció en el Conurbano bonaerense, que regó las calles no sólo de agua sino también de granizo. “¿Se está filmando El eternauta en Gerli?”, bromeó una usuaria de redes sociales, que compartió una foto del paisaje de su cuadra, muy parecido al de muchos otros: la calle se observa repleta de bolas de granizo de hasta cuatro centímetros de diámetro, en distintas áreas del área metropolitana y del interior bonaerense. Tanto para la Ciudad como para el AMBA y el norte de la Provincia rige un alerta amarilla del Servicio Meteorológico Nacional por lluvias fuertes y caída de granizo.

La zona sur del Gran Buenos Aires fue el epicentro de la granizada de la tarde del jueves: vecinos de Lanús, fundamentalmente, pero también de Quilmes, Avellaneda, Berazategui y hasta La Plata reportaron que sus veredas, sus patios y las cuadras enteras llenas de bolas de granizo del tamaño de una papa noisette, mientras llovía fuertemente y había vientos de hasta 60 kilómetros por hora. La joven que cita El Eternauta, la obra de Oesterheld y Solano López, hace una analogía con una escena repleta de nieve, dado que la trama de la historieta transcurre durante una tormenta de nieve.

En Sarandí, partido de Avellaneda, se debió suspender momentáneamente un partido de Copa Argentina por la tormenta, aunque no de nieve sino de granizo. Cerca de allí, en Wilde, se reportó caída de bolas de granizo que alcanzaron, algunas, el tamaño de una pelota de ping-pong.

Pero también en localidades como González Catán o Gregorio de Lafererre, del partido de La Matanza, en el oeste del Conurbano, se observó una profusa caída de granizo. Y más al oeste aún, en Chivilcoy, en el centro-norte de la Provincia y a más de 150 kilómetros de la Ciudad, hubo granizada y fuertes lluvias.