Leandro Paredes fue el abanderado de un equipo que casi no tuvo fisuras

Leandro Paredes fue el abanderado de un equipo que casi no tuvo fisuras

Aunque no brilló, Boca tuvo una actuación, en líneas generales, muy pareja que le permitió edificar el ajustado triunfo por 1-0 sobre River en el Superclásico jugado este domingo en el Monumental. Leandro Paredes, con toda su clase, fue la gran figura de la tarde y el arquero Leandro Brey, que ocupó el lugar del lesionado Agustín Marchesín, también se destacó por su seguridad. Marcelo Weigandt y el pibe Tomás Aranda, como contrapartida, fueron los puntos flojos del equipo de Claudio Úbeda.

A continuación, el boletín de calificaciones de Clarín.

Todas las miradas estaban puestas en él y no defraudó. Se mostró siempre seguro, no dio rebotes, y en una de las últimas jugadas salió con firmeza a cortar un centro con los puños.

El punto más flojo fue cuando sufrió en la marca con las subidas del Huevo Acuña. En el segundo tiempo se acomodó mejor.

No perdió en el juego aéreo y apareció para bloquear un par de remates de Salas. Junto con Costa fueron puntales de la defensa y responsables de la buena tarea del arquero Brey.

Como su compañero de zaga, fue infranqueable. Sacó todo de arriba, con presencia y seguridad.

Tuvo una buena tarea como toda la línea de cuatro visitante. Marcó y se proyectó bien. No tuvo grandes errores.

No tuvo esas apariciones ofensivas como acostumbra. Se ocupó más de no dejar espacios en el medio y cumplió.

Con la calidad intacta, con espacios es letal. Y tuvo durante muchos pasajes del partido la libertad como para dar pases milimétricos. Marcó el único gol del penal, con la frialdad necesaria para el momento.

Por su juventud, no le pesó el Superclásico. Cumplió una actuación muy correcta, sin tanto despliegue pero muy efectivo.

A diferencia de Delgado, esta vez el pibe no pudo mostrar todo su potencial. No pudo ser conductor y por momentos estaba perdido en el campo de juego. Por eso fue la primera variante.

Aunque perdió dos goles, fue el más activo de los dos en ofensiva. Su potencia siempre exige a los defensores y los dos centrales de River sufrieron.

Tuvo menos despliegue que su compañero, poco contacto con el balón y a veces inseguro en los pases.

El Changuito está volviendo de a poco, sumó minutos contra Barcelona y ahora en el Superclásico. Tuvo tres chances de gol de contra, a pura velocidad, y no pudo, en la última, salvó Beltrán.

Entró bien para reforzar la mitad de cancha.

Igual que Belmonte, aportaron su cuota para sostener la victoria.

Como punto positivo, se iba por derecha, lo bajó Martínez Quarta y el árbitro amonestó al defensor de River.