El canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, fue destituido este jueves de manera sorpresiva pocas horas antes de pronunciar ante la Asamblea General de Naciones Unidas el discurso en nombre de la presidenta, Laura Fernández. Ella no asistió a Nueva York y culpó al ya excanciller de no remitirle la invitación a una reunión presidencial celebrada el martes dentro de la iniciativa Escudo de las Américas, presidida por Donald Trump, de la cual es integrante el país centroamericano.
“Esta negligencia no le permitió a la señora mandataria participar en la sesión, lo cual causó un daño de carácter estratégico”. Esta fue al menos la justificación de la Presidencia de la República en un comunicado sobre el despido inmediato del canciller, una figura de peso dentro del movimiento oficialista liderado por Rodrigo Chaves, quien entre 2022 y 2026 lo tuvo como ministro de Comercio Exterior, con claras posiciones de acercamiento al gobierno de Donald Trump y a Israel.
Fernández decidió, por razones de “agenda”, no asistir a Nueva York para la semana de Asamblea General de la ONU, y en su lugar fue de visita oficial a Colombia para reuniones con su homólogo Abelardo de la Espriella, quien envió a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, a la reunión del Escudo de las Américas, una alianza de cooperación en materia de seguridad entre 14 países liderada por Estados Unidos. La costarricense, sin embargo, dijo que desconocía la programación de ese encuentro presidencial de la plataforma política considerada “fundamental en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado”, causantes de la mayor crisis de seguridad en la historia de su país. Tovar asistió en su calidad de Ministro de Relaciones Exteriores, como consta en comunicados de la Cancillería minutos después de la reunión.
Este mismo jueves Fernández estuvo en una actividad de entrega de cooperación de Estados Unidos en materia de seguridad y se disculpó ante la la embajadora Melinda Hildebrand por no haber asistido a la reunión con Trump en Nueva York. “Reitero a su país mi compromiso firme y decidido con continuar apoyando la alianza del Escudo de las Américas (…) Lamento mi ausencia (…) El error en trasladarme esa invitación de su gobierno no pasó por alto y hoy fue destituido el canciller de la República”, dijo Fernández sobre una decisión que distintos miembros del gabinete calificaron como “una sorpresa” y “un golpe”. Mientras, en sectores de oposición se preguntaban si habría otro motivo de fondo o si en realidad la Presidencia desconocía la cita convocada por Trump.
Este mediodía Tovar publicó en sus redes sociales una reacción en la cual evitó rechazar o confirmar el motivo expuesto por Fernández, aunque sí dejó clara la importancia de las reuniones a las que ella no asistió. “La situación de estos días refleja la importancia de la semana de Alto Nivel en la ONU en medio de los desafíos actuales del mundo y particularmente ante la oportunidad real de asegurar la histórica elección de la compatriota Rebeca Grynspan como secretaria general de Naciones Unidas”, expresó aludiendo a la candidata costarricense que sigue en su lobby de campaña para ser elegida en la silla que debe dejar este año el portiugués António Guterres.
La fulminante destitución dejó incertidumbre sobre quién pronunciará el mensaje de Costa Rica ante la Asamblea General, pues estaba previsto que lo hiciera Tovar en la noche de este jueves, con un discurso que marcaría líneas duras de su gobierno en favor de Israel y en contra de Cuba. Esta misma semana dijo en entrevistas que Costa Rica rompió relaciones formales con el gobierno de Miguel Díaz-Canel, que repudió la ausencia de notificación oficial. Tovar comunicó la ruptura con Cuba después de la reunión que tuvo en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio, el miércoles 16 de septiembre, el primer encuentro del jefe de la diplomacia estadounidense con autoridades del gobierno costarricense que empezó funciones en mayo.
Alianza con Estados Unidos
Costa Rica señala a Estados Unidos como su aliado más importante en materia comercial y de seguridad, ha aceptado recibir migrantes de terceros países deportados desde suelo estadounidense y ha apoyado varias de sus posiciones en foros multilaterales, aunque no todas. Una diferencia de ellas tiene que ver con la Corte Penal Internacional (CPI), pues Trump llamó a sus países aliados a retirarse de esa instancia y Costa Rica no tiene planes de hacerlo, dijo Tovar en julio en entrevista con EL PAÍS. “Para Costa Rica, estas instancias jurisdiccionales son de enorme trascendencia para nuestra seguridad nacional (…) Respetamos el derecho soberano de cualquier país del mundo a pertenecer o no a la Corte, pero para Costa Rica es importante por las amenazas regionales que tenemos”, dijo entonces.









