Hubo pocas cosas para rescatar en la floja noche de Guayaquil para la Selección Argentina. La derrota por 1 a 0 ante Ecuador en el cierre de las Eliminatorias no empaña para la gran labor de la Scaloneta en esta competencia que lideró de modo inobjetable. Pero este martes las cosas no le salieron y se despidió con una caída en la que solamente aprobaron un Emiliano Martínez impasable en los mano a mano y el buen ingreso de Giovani Lo Celso en el segundo tiempo.
Emiliano Martínez (7): si bien no pudo contener el penal de Enner Valencia, Dibu fue el culpable de que la derrota no terminara siendo más abultada para la Argentina. El arquero de Aston Villa tapó varios mano a mano y brindó seguridad cuando falló la defensa.
Gonzalo Montiel (4): perdió los duelos con Nilson Angulo, que eligió su lugar para atacar durante todo el primer tiempo. En ataque casi no gravitó, salvo algunas intervenciones.
Leonardo Balerdi (4): el reemplazante del suspendido Cristian Romero estuvo muy flojo tanto en los cierres como en la jugada que derivó en la expulsión de Otamendi. A destiempo muchas veces para salir, lo que incluso provocó desajustes en una zona en la que no hay que dudar.
Nicolás Otamendi (4): más allá de su temprana expulsión, por cuestión de necesidad y urgencia, no le había encontrado el tiempo a Valencia, que lo complicó con su movilidad a la espalda. A los 30 minutos vio la roja por evitar una ocasión manifiesta de gol.
Nicolás Tagliafico (5): en un salto con el brazo derecho en alto impactó a Angelo Preciado en el rostro y, tras el llamado del VAR, el árbitro cobró el penal para el local a pesar de que fue un salto ‘común’ sin movimiento del brazo. Igual, se mostró firme en la marca por su costado y se mandó al ataque cuando pudo. Tuvo el empate en un cabezazo que pasó cerca.
Rodrigo De Paul (5): al igual que Paredes, le faltaron sociedades y posesión para lucirse. Intentó ser el motor que contagiara al equipo con la cinta de capitán, tras la expulsión de Otamendi. Sin embargo, se quedó en buenas intenciones.
Leandro Paredes (5): discreta noche. Apenas un par de pinceladas. En un mediocampo muy poblado no contó con espacios para poder lucir su cualidad de distribución. Sufrió la falta de posesión y le costó entrar en el ritmo de correr de atrás la pelota. Se adueñó de la pelota parada con buenas ejecuciones y probó un par de veces al arco desde afuera, sin suerte.
Alexis Mac Allister (4): fue el más adelantado de los volantes que dispuso Scaloni. Por varios lapsos incluso quedaba como un delantero más, apenas unos metros detrás de Lautaro Martínez. De todos modos, estuvo impreciso y con poco vuelo ofensivo. Casi no tuvo intervenciones de peso para un equipo que lo necesita siempre.
Giuliano Simeone (4): sufrió muchísimo por su banda (la derecha) al tándem Ángulo-Vite y en ataque apenas tuvo un desborde, que no finalizó. Fue ‘sacrificado’ tras la expulsión de Otamendi y salió por el ingreso de Juan Foyth.
Lautaro Martínez (4): no pudo tener ninguna situación de peligro mientras estuvo en campo. Por momentos quedó muy aislado como único delantero neto.
Nicolás González (5): le costó muchísimo el primer tiempo al igual que el equipo, pero en el segundo fue de los más regulares y punzantes en búsqueda del empate que nunca llegó.
Juan Foyth (5): sobrio para entrar en un momento difícil del partido. Jugó de central, lo que habla de la versatilidad que lo llevó a Qatar 2022 y que lo volvió a poner en el radar de Scaloni.
Julián Alvarez (5): demasiado contenido por las torres centrales de Ecuador, que no le dieron espacios. Tampoco pudo ser protagonista desde la presión, una marca registrada.
Franco Mastantuono (5): alternó una muy mala que casi termina en el segundo de Ecuador, con haber sido el más incisivo en la búsqueda de la igualdad incluso con un remate que rebotó en el camino.
Giovani Lo Celso (6): su pegada y movilidad le dieron algo diferente a la Selección. De un remate suyo casi llega el empate después de un rebote en el camino.
Nahuel Molina (5): no gravitó por la banda aunque jugó mucho más adelantado que Montiel. Tiró un caño hermoso sobre el costado derecho.








