Anoche, en La Paz, Carlos Ancelotti tuvo una buena muestra de las dificultades que presenta la competencia en el fútbol sudamericano. El flamante DT italiano de la Selección de fútbol de Brasil completó el final de una campaña que dejó números negativos. Para colmo, Carletto tuvo su bautismo en los a 4.150 metros de altura en la caída 1-0 frente a Bolivia: “Es muy complicado jugar acá”, se quejó el italiano.
“Este fue el único partido que realmente nos hizo reconsiderar”, dijo Carletto, visiblemente molesto por el rendimiento de su equipo. Aunque atribuyó la performance del Scratch.
“Fue muy, muy complicado para nosotros. Muy especial en todos los sentidos. Aunque el equipo ha mejorado, todavía hay aspectos que debemos corregir para tener un mejor desempeño en el campo. Es muy difícil jugar aquí, en la altura. Los jugadores hicieron un gran esfuerzo, pero todos sabemos lo que significa jugar en estas condiciones”, reconoció.
“Bolivia es un equipo que en su casa juega con intensidad y tiene mucho éxito. Lo sabíamos, pero igualmente nos costó mucho”, reconoció sobre el rival. Luego, dejó su opinión sobre el arbitraje de Cristián Marcelo Garay: “Algunas fallas estuvieron relacionadas con el ambiente y con ciertas decisiones arbitrales que condicionaron el desarrollo del partido. También, otra vez, el VAR decidió penal… Son cosas que obviamente se pueden mejorar”.
El presidente de la CBF siguió en esa dirección y, no sólo apuntó a la altura, hasta se quejó de los alcanzapelotas: “Lo que pasó aquí hoy es triste. Vinimos a jugar al fútbol, y lo que vimos desde que llegamos fue completamente antideportivo. Incluso a esta altitud de 4.000 metros, jugamos contra los árbitros, la policía y los alcanzapelotas, sacando los balones del campo y metiéndolos en él. Fue un auténtico desastre”, apuntó Samuel Xaud.
Más allá de las quejas, Brasil cerró las peores Eliminatorias desde las del Mundial de 1998 que se juegan con este formato.
Consiguió 28 puntos, la cosecha más baja, debido a su peor registro de victorias: 8 partidos de 18 disputados. También fue la campaña con más derrotas: 6. Y fueron las Eliminatorias con más goles recibidos: 17 en 18 juegos. Por eso, en Brasil se habla de “la peor campaña de su historia“.
Sin embargo, el italiano quiso llevar tranquilidad pensando en el futuro: “Más allá de la derrota, estoy convencido de que el equipo está en el camino correcto para llegar bien a la Copa del Mundo. Tengo máxima confianza en los jugadores”.
Y cerró: “Vamos a hacer un Mundial con éxito, a pelearlo, a lucharlo. Ese es nuestro objetivo. Los jugadores nuevos que han sido convocados obviamente tendrán otras oportunidades más adelante. Este proceso recién comienza y vamos a seguir ajustando detalles”.
Uno de los que peor la paso en los 4.000 metros de altura fue Raphinha, que entró al 61′ por Samuel Lino. La estrella del Barcelona habló con los medios luego del partido y no se guardó la bronca: “A partir del momento en el que un equipo te hace jugar a 4.000 metros de altitud para poder ganar el partido, pienso que eso perjudica bastante a las demás selecciones“.
“Y luego, en un encuentro equilibrado como el que estábamos jugando, el árbitro se inventó un penal. Creo que eso complica aún más nuestro juego dentro del campo”, cerró.








