las otras tragedias de helicópteros que enlutaron la historia argentina

las otras tragedias de helicópteros que enlutaron la historia argentina

El Bell 412 despegó rumbo a una jornada de capacitación en Valle Fértil, San Juan, y se estrelló en una zona cercana al Parque Provincial Ischigualasto. El accidente provocó la muerte de las siete personas que viajaban a bordo. Mientras avanzan las pericias para determinar cómo ocurrió, las primeras informaciones oficiales indicaron que en el área había neblina y condiciones de visibilidad reducida.

El episodio se suma a otros accidentes que involucraron helicópteros en distintos puntos del país. Cada uno tuvo características diferentes, aunque varios compartieron escenarios de montaña, condiciones meteorológicas adversas y operaciones de alta complejidad.

El antecedente más grave ocurrió el 9 de marzo de 2015, cuando dos helicópteros Eurocopter AS350 chocaron en pleno vuelo sobre Villa Castelli, en La Rioja, durante la filmación del reality francés Dropped.

Murieron las diez personas que viajaban en ambas aeronaves. Entre ellas estaban tres deportistas de reconocimiento internacional: la nadadora olímpica Camille Muffat, la navegante Florence Arthaud y el boxeador Alexis Vastine. También fallecieron los dos pilotos argentinos y cinco integrantes del equipo de producción.

El accidente tuvo repercusión mundial por la identidad de las víctimas y porque ocurrió durante una producción televisiva internacional. La investigación concluyó que la colisión se produjo durante maniobras realizadas a baja altura en una zona atravesada por fuertes vientos de precordillera.

Hasta hoy continúa siendo el accidente de helicópteros con mayor cantidad de víctimas registrado en el país.

El 29 de diciembre de 2021 otro Bell 412, el mismo modelo que cayó este miércoles en San Juan, sufrió un accidente mientras participaba del combate de un incendio forestal en Quillén, provincia de Neuquén.

La aeronave realizaba tareas de apoyo aéreo cuando cayó y se incendió. Murieron el piloto y el mecánico que integraban la tripulación.

Las pericias describieron una situación particularmente exigente para la operación aérea: vuelos a muy baja altura, humo que reducía la visibilidad y fuertes corrientes térmicas generadas por el incendio.

Ese accidente volvió a mostrar las dificultades que enfrentan los pilotos que intervienen en este tipo de misiones. A diferencia de un vuelo convencional, los helicópteros destinados al combate de incendios o a tareas de rescate suelen operar muy cerca del terreno, con cambios permanentes de altura y en espacios reducidos, donde también influyen turbulencias, remolinos y variaciones bruscas del viento.

San Juan ya había atravesado otro episodio de fuerte impacto institucional.

El 11 de octubre de 2013 un helicóptero Bell 407 perteneciente al Gobierno provincial cayó pocos segundos después de despegar en Valle Fértil, tras una actividad oficial realizada en el Parque Provincial Ischigualasto.

En la aeronave viajaban el entonces gobernador José Luis Gioja, la diputada nacional Margarita Ferrá de Bartol, el diputado Daniel Tomas, el secretario Héctor Pérez y el piloto Aníbal Touris.

Ferrá de Bartol murió como consecuencia de las heridas sufridas en el accidente. Gioja permaneció varias semanas internado y el resto de los ocupantes también sufrió lesiones de gravedad.

La Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil determinó que la aeronave no presentaba fallas mecánicas. Según el informe, el rotor principal impactó contra un tendido eléctrico durante el despegue, lo que provocó la pérdida de estabilidad y la posterior caída del helicóptero.

Mientras que uno de los antecedentes más antiguos ocurrió el 1° de mayo de 1990, cuando un helicóptero oficial se estrelló contra el cerro El Buitre.

Murieron sus cuatro ocupantes, entre ellos el empresario y fundador de Canal 8 Jorge Estornell y el entonces subsecretario de la Gobernación Jorge Coll. Las investigaciones señalaron que las fuertes ráfagas de viento registradas en una zona de relieve complejo fueron determinantes en el accidente.

Los vuelos destinados al combate de incendios forestales, rescates o logística en zonas montañosas forman parte de las operaciones más exigentes de la aviación.

Los pilotos trabajan a escasa altura y muchas veces deben ingresar en quebradas o valles donde el viento cambia de dirección en pocos segundos. A eso se suman turbulencias, corrientes térmicas, humo, polvo y, en ocasiones, bancos de niebla que reducen la visibilidad.

Las pericias determinarán ahora qué provocó la caída del Bell 412 en San Juan y si las condiciones meteorológicas, el terreno o algún otro factor influyeron en el accidente. El resultado de esa investigación permitirá establecer las causas de un nuevo episodio que se incorpora a la historia de los principales accidentes de helicópteros ocurridos en la Argentina.