Este martes, el evento más destacado en la ciudad de Danbury, en Connecticut, era el regreso a las aulas, como sucedía en otros Estados. La emoción que produce en niños y familias la vuelta a la escuela se apagó este año entre las familias de migrantes por el miedo a terminar el día en un centro de detención. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) eligió la emblemática fecha para multiplicar su actividad y las paradas de los autobuses escolares se convirtieron en trampas de los agentes migratorios.
Las detenciones del ICE en las paradas de los autobuses escolares alarma en la vuelta a las aulas








