En medio del debate abierto en Argentina por las críticas internacionales que despertó la actuación del seleccionado albiceleste en el Mundial de Fútbol, la ultraderecha liderada por Javier Milei inundó las redes sociales con mensajes contra lo que considera “una campaña antiargentina”. El presidente y sus seguidores intentaron enmarcar la controversia dentro de su “batalla cultural” y atribuyeron los cuestionamientos a la izquierda global y el wokismo, en asociación con el peronismo kirchnerista. La oposición al Gobierno destacó la responsabilidad de Milei en la imagen del país en el exterior.








