lágrimas y aplausos en el adiós a los cuatro “héroes” de San Juan

lágrimas y aplausos en el adiós a los cuatro “héroes” de San Juan


Con la cabeza inclinada y lágrimas brotando, cientos de policías esperaron en silencio la salida de los cuatro ataúdes. De fondo, la melodía de la marcha fúnebre. Las puertas de la Catedral se abrieron, y todos los presentes aplaudieron a sus compatriotas. Fue el último adiós a los cuatro sanjuaninos que murieron en el trágico accidente aéreo en el Parque Ischigualasto.

La jornada arrancó temprano con una misa para los seres queridos de las víctimas y la fuerza policial, que fue transmitida de manera online a través de YouTube.

Al finalizar la ceremonia, el sacerdote pronunció unas últimas palabras que emocionaron a todos los presentes: “Con un aplauso los recibimos y con otros despedimos a nuestros héroes para que se vayan a descansar a su morada”.

Afuera de la Catedral, los oficiales formaron un pasillo de honor. La banda de la fuerza, con bombos y trompetas, empezó a tocar la marcha fúnebre, mientras esperaban los féretros para el cortejo. Primero salieron las autoridades eclesiásticas y luego las familias. El silencio era abrumador y se mantuvo varios minutos.

En la calle, cuatro camionetas aguardaban para trasladar los ataúdes y otras tres llevaban flores y coronas. Por altavoz fueron nombrando uno por uno:

“Comisario general retirado de la Policía de San Juan, Carlos Heredia. Actual director provincial de Protección civil, ex jefe de bomberos”.

“Actual jefe de Policía de San Juan, Marcelo Germán Videla”.

“Comisario general Rodolfo Rubén Castro, jefe de bomberos de la Policía de San Juan”.

“Comisario inspector de la Policía de San Juan, Jorge Carbajal, su último destino como segundo jefe de la dirección de bomberos”.

La foto que le mandó a un amigo el subjefe de Policía de San Juan minutos antes del accidente del helicóptero.

Entre quienes acompañaron la despedida estaba Mirta, vecina del barrio Tamarindo, que no pudo contener el llanto.

“Estoy destrozada. Germán era vecino mío, nos conocemos de toda la vida. A la esposa también porque vivía en el terreno de atrás de mi casa. ¿Por qué les pasó esto a personas de bien? Es muy injusto”, dijo.

Emoción y lágrimas en el cortejo fúnebre

El cortejo recorrió los lugares donde los cuatro sanjuaninos trabajaron con valentía y dedicación. La primera parada fue la Central de Policía, sobre calle Entre Ríos. Luego continuó hacia la Dirección de Protección Civil, en Tucumán Norte, donde el personal los esperó con un cordón de honor junto a varios vecinos que también quisieron despedirse.

Luego, siguió el cuartel de Bomberos. Allí, se vivió el momento más emotivo de la jornada. Había una grúa hidrante utilizada para combatir incendios. En la punta del camión colgaba una bandera argentina dedicada a las víctimas.

Toda la cuadra estaba repleta de personas. Hombres, mujeres y niños aplaudían el paso del cortejo. El sonido de la bocina de la grúa, que generalmente anuncia una emergencia o un incendio, esta vez significó el último adiós a los cuatro sanjuaninos.

Los compañeros de Rubén Castro y Jorge Carbajal estaban muy conmovidos y les dedicaron unas palabras. Foto: Marcelo Carroll

“Muy triste lo que pasó. Conocía a todos, pero más que nada a Castro y a Carbajal. Es muy difícil, no hay explicación que ayude”, afirmó Luis mientras se colocaba en la fila de gente.

“Fueron alumnos míos en la escuela de policía y tuve la posibilidad de traerlos para bomberos. Siempre fuimos muy compañeros, han sido un ejemplo de vida. Eran muy prácticos en las tareas, muy buenos superiores con sus subalternos. Los veía casi todos los días, encima tengo un hijo trabajando acá. Fue un duro golpe y ya no tengo lágrimas para derramar”, dijo José Chicaguala, quien es comisario mayor retirado.

“Antes de recibirse, Castro y Carbajal me dijeron que querían dedicarse a bomberos y yo hice todos los trámites. Ahí comenzaron con la carrera y llegaron a los últimos grados”, sostuvo.

Juan Reymundo Nieva también fue compañero de Rubén Castro y Jorge Carbajal. Con una mano sostenía una bandera de los bomberos retirados y con la otra se secaba las lágrimas. No podía hablar, estaba muy emocionado.

“Bomberos es una familia, somos todos el mismo grupo y nos conocemos desde que entramos. El que entra a Bomberos, se retira en Bomberos”, confesó Jorge Gómez, bombero retirado.

Después, los restos de los cuatro sanjuaninos partieron hacia el cementerio municipal para una ceremonia simbólica. Allí descansará solo Marcelo Germán Videla.

Carlos Heredia será trasladado a Valle Fértil, su tierra natal, para ser enterrado. Lo mismo ocurrirá con Rubén Castro y Jorge Carbajal, ya que sus cuerpos serán llevados a Jáchal.

La jornada finalizó en el panteón provincial del cementerio municipal de San Juan. Foto: Marcelo Carroll

Se colocaron los féretros en la entrada del panteón provincial y el jefe de la Policía de San Juan, Néstor Álvarez, tomó la palabra frente a las familias y los efectivos.

“Ninguna palabra podrá aliviar el dolor de una pérdida tan grande. Pero queremos que sepan que el legado de sus seres queridos va a trascender el tiempo y ser el ejemplo para las generaciones presentes y futuras de nuestra policía. La mejor manera de mostrar su memoria será continuar trabajando con la misma entrega y responsabilidad como ellos lo hicieron cada día. Que Dios le conceda el descanso eterno”, explicó.

Por su parte, José Fabián Martín, vicegobernador de San Juan, saludó a las familias y también dijo unas palabras para los cuatros héroes, como los llaman en la ciudad.

“Son días dolorosos para los sanjuaninos. Es una pérdida irreparable. Han dado una vida a su vocación de servicio, trabajando desde muy jóvenes y murieron en su ley. Nos va a costar mucho superar este momento. La vida continúa y tenemos que tener fortaleza”, relató.

Además, mencionó que el gobernador, Marcelo Orrego, está fuera del país, pero envió sus condolencias a la familia y a toda la comunidad.

Finalmente, se hizo entrega a las familias de las banderas argentinas y las gorras de la Policía que estaban arriba de los cajones de los cuatro héroes de San Juan.

“Su sacrificio no será olvidado. Su memoria vivirá por siempre en la historia de la Policía de San Juan”, cerró Álvarez.