La secretaria de Trabajo de los Estados Unidos, Lori Chavez-DeRemer, dejará su cargo, ha informado este lunes la Casa Blanca, añadiendo que su subsecretario asumirá como responsable interino del departamento. La renuncia de Chavez-DeRemer se produce en medio de múltiples escándalos e investigaciones sobre una supuesta conducta indebida en el trabajo.
“La secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer, abandonará la Administración para ocupar un puesto en el sector privado”, declaró en la red social X Steven Cheung, director de Comunicaciones de la Casa Blanca. El mismo argumento, el paso al sector privado, se utilizó para explicar la destitución de Pam Bondi, la fiscal general, hace apenas 20 días.
Chavez-DeRemer es la tercera mujer que dimite o es destituida en la Administración republicana en menos de dos meses tras las salidas de Bondi y, un mes antes, Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional y rostro de la guerra contra la inmigración.
“Si bien mi tiempo de servicio en la Administración llega a su fin, eso no significa que deje de luchar por los trabajadores estadounidenses. Espero con interés lo que el futuro me depara al partir hacia el sector privado”, ha declarado Chavez-DeRemer en un comunicado.
Trump había estado sopesando una reorganización más amplia del gabinete, a medida que crece su frustración ante las repercusiones políticas de la guerra con Irán y que se hunde su índice de popularidad, en mínimos, según revelaron a Reuters a principios de este mes cinco personas familiarizadas con las discusiones internas de la Casa Blanca.
Chavez-DeRemer, de ascendencia mexicana, asumió el liderazgo de la agencia en marzo de 2025, tras haber servido en la Cámara de Representantes durante dos años. Su nombramiento recibió apoyo bipartidista en el Senado. La Hermandad Internacional de Camioneros (International Brotherhood of Teamsters) y la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) se contaron entre los sindicatos que respaldaron su nombramiento. En aquel momento, la AFL-CIO elogió su “historial de apoyo a la libertad de los trabajadores para organizarse y afiliarse a sindicatos, así como a otros valores fundamentales del movimiento obrero”.
Varios de sus colaboradores, incluidos su jefe de gabinete y su subjefe de gabinete, también habían renunciado en los últimos meses en medio de una investigación interna sobre presuntas conductas indebidas en el departamento que apuntaban directamente a la secretaria y su círculo más íntimo.
La Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo está a punto de concluir una investigación que se ha prolongado durante varios meses, iniciada a raíz de las denuncias de un informante sobre conductas profesionales tóxicas —traducido: abuso de poder— por parte de Chavez-DeRemer y sus colaboradores más cercanos; dichas acusaciones incluyen la afirmación de que mantenía una relación extramatrimonial con un miembro de su equipo de seguridad y que utilizó recursos del departamento para realizar viajes personales. Se esperaba que Chavez-DeRemer fuera interrogada sobre este asunto en los próximos días.
La investigación incluye denuncias sobre derechos civiles dentro del Departamento de Trabajo, así como mensajes de texto intercambiados entre amigos y miembros del personal de la secretaria. El portavoz de la Casa Blanca elogió a Chavez-DeRemer al anunciar su partida en las redes sociales. “Ha realizado una labor fenomenal en su cargo al proteger a los trabajadores estadounidenses, implementar prácticas laborales justas y ayudar a los ciudadanos a adquirir habilidades adicionales para mejorar sus vidas”, ha dicho Cheung.








