Tras una campaña tibia y la derrota en la primera vuelta, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva llega al domingo decisivo con posibilidades de victoria para un cuarto mandato. La reacción del candidato del Partido de los Trabajadores fue impulsada por una brigada de estudiantes en las calles, aliada a un ejército digital que se propuso vencer a los algoritmos de la gran tecnológica Meta en las redes sociales, un campo de batalla ampliamente favorable a la ultraderecha de Flávio Bolsonaro (Partido Liberal).








