la noche en que la Bombonera se dividió entre Alonso y Valencia antes del Mundial

la noche en que la Bombonera se dividió entre Alonso y Valencia antes del Mundial


El último partido de la serie internacional disputada en la cancha de Boca, mientras se remodelaba el Monumental, se jugó el 3 de mayo de 1978, a 29 días del comienzo de la Copa del Mundo, y Argentina venció con un contundente 3-0 a Uruguay. Ese encuentro marcó el regreso de Norberto Osvaldo Alonso al seleccionado, quien se había incorporado unos días antes a la concentración tras la lesión sufrida por Julio Ricardo Villa. Lo curioso fue que los hinchas en la Bombonera se dividieron entre aplausos y silbidos, como si se tratara de un clásico entre el Beto y José Daniel Valencia.

La convocatoria de Alonso fue uno de los temas más polémicos del ciclo de César Luis Menotti. El Flaco lo había convocado primero en 1975 y luego en 1976, antes de la partida del volante de River al fútbol francés. Pero hubo cortocircuitos con los jugadores de River, que estaban disputando la Copa Libertadores. Con Ubaldo Fillol, Daniel Passarella y Leopoldo Luque hubo reconciliación. Con Juan José López, no. Y con Alonso, apenas a regañadientes.

Retro Mundial: la cuenta regresiva

Leé acá todas las notas de la serie “60 relatos (des)conocidos de la Selección Argentina”, pequeñas grandes historias que vivió el equipo nacional en la recta final de otras grandes citas.
   

Por eso, la tapa de El Gráfico del 18 de abril, a 44 días del Mundial, estuvo dedicada en exclusiva a “el tema de la semana: la Selección y Alonso”.

En la editorial de ese número se explicaba la elección: “Muchas veces hemos tenido que filosofar sobre nuestra portada. ¿Qué es la tapa de El Gráfico? Lo volvemos a decir: pretende ser la síntesis de lo más importante ocurrido en la semana. Por eso pueden surgir reiteraciones. Norberto Alonso fue tema hace siete días cuando sobre la hora le dio el triunfo a su equipo luego de cumplir una gran actuación. Hoy vuelve a dominar el interés popular con sus cuatro goles a Chacarita y su eventual incorporación a la selección nacional. Dos hechos de enorme trascendencia. Por eso no dudamos —a pesar de la reiteración— en el momento de elegir la tapa”.

La nota principal giraba en torno al número 10 del seleccionado, con Daniel Valencia, Julio Villa y Diego Maradona como los tres principales candidatos, mientras Alonso y Bochini aparecían en observación. Además, se sumaba la figura de Kempes “en cualquier posición”.

Ante la consulta sobre Alonso, Menotti respondía: “Algunos medios parecen empeñados en formarme el equipo”. La fuerte presión del vicealmirante Carlos Lacoste, fanático de River y admirador de Alonso, también influía en la postura de algunos medios.

Después de sus cuatro goles a Chacarita, Alonso no creía demasiado en la posibilidad de una nueva convocatoria: “No creo que sean ciertas. Pienso que todo fue por lo que publicó un diario y que los demás se hicieron eco de esa versión. Para mí sería un orgullo jugar el Mundial y sería hipócrita si dijera que no quiero hacerlo. Pero soy consciente de que Menotti ahora debe seguir probando a los jugadores que tiene. Yo estoy en la lista de los 40 y espero mi oportunidad, pero no sé cuándo puede ser. Están Villa, Maradona y, para los partidos con Uruguay, se habrá recuperado Valencia”.

Además, el Beto estaba convencido de que había perdido terreno tras su paso por Olympique de Marsella: “Sí, estoy seguro de eso. Después Menotti siguió trabajando con su gente. Quiero aclarar que yo no estoy desesperado por jugar en la Selección. Si no me ponen, bueno, me queda la alegría y el orgullo de saber que antes de irme Menotti me dijo que yo iba a ser el 10, que él quería mostrar en mí el modelo de jugador argentino”.

El último día de abril, Menotti convocó a Alonso. Y el 3 de mayo, ante Uruguay, Valencia jugó el primer tiempo y fue reemplazado en el entretiempo por el Beto. Argentina ganaba 1-0 con un gol de Luque y en la segunda parte aumentó con tantos de Ardiles y… Alonso. Pero lo que no pasó inadvertido fue la división de las tribunas respecto de las preferencias por el número 10.

“La vuelta de Alonso. Una tribuna muy dividida”, tituló Clarín en un recuadro. Y relató: “Mucho antes de empezar, un grito comenzó a corear el nombre del delantero de River. La réplica no se hizo esperar. El apellido del jujeño que juega en Talleres de Córdoba tapó con los gritos al de Alonso. Cuando el locutor del estadio comenzó a enumerar demagógicamente los nombres de los integrantes del equipo nacional, la mayor ovación fue para Daniel Valencia. Cuando anunció la lista de los suplentes, el nombre de Alonso fue acompañado de fuertes aplausos y algunos silbidos”.

Cada intervención de Valencia en el primer tiempo fue acompañada por ovaciones. Cuando apareció el Beto Alonso con la camiseta número 17, una legión de fotógrafos lo siguió. Además, volvió “la puja de barras”: había aplausos cuando hacía una buena jugada y silbidos cuando se equivocaba. Hasta que llegó su gol y la tribuna, según Clarín, pareció unirse en un coro: “…que el Beto es lo más grande del fútbol nacional…”.

Alonso estuvo finalmente en la lista de 22. Maradona, no. El Beto jugó apenas tres partidos, nunca como titular y, además, sufrió una lesión. Días después de la obtención del título, River jugó en Guayaquil por la Copa Libertadores. Allí le dijo al enviado especial de Clarín, Miguel Ángel Bertolotto: “Personalmente me siento muy dolido”, y apuntó contra Menotti, quien “no me dio una oportunidad”, y contra el doctor Rubén Oliva, quien “se equivocó en el diagnóstico de mi lesión”.

El Flaco retrucó que nunca había prometido nada y que el Beto había tenido la chance de hablar dentro del grupo, pero que ahora “violó un pacto desde el exterior”. Ambos protagonistas nunca recompusieron la relación.