La muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo por un tiro disparado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por las siglas en inglés) el 7 de julio en Houston ha sacudido los planes que tenía el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, de mantener a la agencia fuera de los titulares. El asesinato de Salgado ha devuelto a los medios la imagen de unos agentes migratorios que actúan brutalmente contra la población en su misión de conseguir la mayor deportación de la historia. La cascada de noticias que suceden a la muerte del mexicano es la excepción a lo que ha sucedido en los últimos meses, cuando la actividad del ICE ha logrado esquivar la atención mediática.
La muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo expone la silenciosa ofensiva contra los migrantes en Estados Unidos









