Desde agosto, casi un millón de argentinos dejarán de recibir los $78.000 mensuales que percibían a través de Volver al Trabajo (VAT). Para muchos, el monto había quedado licuado por la inflación; para otros, seguía siendo el dinero que permitía comprar alimentos, cargar la SUBE o afrontar gastos básicos. Su eliminación plantea un interrogante inevitable: qué ocurrirá con esos hogares cuando las dificultades para conseguir un ingreso estable siguen lejos de resolverse.
La motosierra que Javier Milei convirtió en símbolo de su gestión alcanzó finalmente al principal heredero de los planes sociales surgidos tras la crisis de 2001. Con el aval de la Justicia para cerrar definitivamente Volver al Trabajo, el Gobierno pondrá fin desde agosto al programa que asistía a 917.678 personas y lo reemplazará por Formando Capital Humano, un esquema de capacitación laboral basado en vouchers y sin transferencia directa de ingresos.
Aunque el Programa de Acompañamiento Social (PAS) continuará vigente para mayores de 50 años y madres de cuatro o más hijos menores, el VAT concentraba la mayor parte de los beneficiarios del antiguo Potenciar Trabajo y representaba la continuidad más directa de la política de asistencia social construida durante las últimas dos décadas.
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La documentación oficial obtenida por PERFIL mediante un pedido de acceso a la información pública revela que el nuevo programa no contempla la incorporación automática de los actuales beneficiarios del VAT y tampoco establece asignaciones dinerarias para quienes accedan a las capacitaciones. Consultado por este medio sobre la transición y el futuro de los titulares del programa, el Ministerio de Capital Humano fue requerido para obtener una respuesta oficial de la ministra Sandra Pettovello, pero desde la cartera optaron por no realizar declaraciones.
El Gobierno sostiene que el nuevo esquema busca reemplazar la asistencia directa por capacitación e inserción laboral. Sin embargo, la desaparición del ingreso mensual abre una discusión que excede el cierre administrativo del programa: cómo impactará la medida sobre cientos de miles de hogares en un contexto donde las condiciones económicas y laborales que dieron origen a este tipo de políticas todavía no fueron resueltas.
El último paso del desarme de Potenciar Trabajo
La decisión es un nuevo capítulo en la reducción del Estado y cambio del sistema de asistencia social iniciada por la administración libertaria. Al asumir en diciembre de 2023, el Gobierno reemplazó el Ministerio de Desarrollo Social por el de Capital Humano y dispuso la división de Potenciar Trabajo, que durante la gestión de Alberto Fernández llegó a superar los 1,2 millones de beneficiarios.
El universo de titulares quedó dividido en dos programas. Por un lado, nació Volver al Trabajo (VAT), bajo la órbita de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, destinado a personas de entre 18 y 49 años orientadas a la inserción laboral. El programa concentró alrededor de 900.000 beneficiarios.
Por otro lado, se creó el Programa de Acompañamiento Social (PAS), dependiente de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), destinado a mayores de 50 años y madres de cuatro o más hijos menores. Aunque continúa vigente, tras distintos recortes reúne actualmente cerca de 80.000 beneficiarios, frente a los más de 200.000 iniciales.
Si bien el PAS permanece activo, el VAT era el programa que heredaba la estructura, el volumen y el universo de destinatarios de Potenciar Trabajo. Por eso, su eliminación representa el cambio más profundo en el esquema de asistencia directa construido desde la crisis de 2001.
El cierre, además, estaba previsto desde la creación del programa. La resolución que dio origen al VAT establecía su finalización para abril de 2026 y su reemplazo por un esquema orientado exclusivamente a la capacitación laboral.
Ese cronograma quedó suspendido cuando el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, dictó una medida cautelar que obligó al Estado a mantener los pagos hasta que existiera una política pública alternativa. Por esa decisión judicial, el beneficio continuó abonándose durante tres meses más. El último pago, de $78.000, fue acreditado el 3 de julio de 2026.
La situación cambió a mediados de julio, cuando la Sala I de la Cámara Federal de San Martín, integrada por los jueces Juan Pablo Salas, Marcos Morán y Marcelo Darío Fernández, revocó la cautelar y habilitó al Gobierno a discontinuar definitivamente el programa desde agosto.
Un reemplazo sin traspaso automático ni ingreso mensual
La respuesta oficial entregada a PERFIL confirma que los beneficiarios del VAT no pasarán automáticamente al nuevo esquema. Según informó la Subsecretaría de Empleo y Formación Laboral, al momento de procesarse la liquidación correspondiente a marzo había 917.678 personas con el beneficio aprobado.
Sin embargo, los lineamientos de Formando Capital Humano establecen que no habrá incorporación de oficio de titulares provenientes de Volver al Trabajo ni de otros programas sociales. Quienes quieran acceder deberán cumplir nuevamente con los requisitos de elegibilidad y el régimen de incompatibilidades previsto por la Resolución 295/26.
Además, el nuevo programa no contempla becas, incentivos, transferencias directas ni una prestación mensual. El esquema funcionará mediante vouchers de capacitación, cuya asignación dependerá de la disponibilidad de vacantes y de los criterios que determine la autoridad de aplicación.
El Ministerio de Capital Humano presenta Formando Capital Humano como una plataforma de formación virtual que incorporará herramientas de inteligencia artificial, un test de autoconocimiento y cursos dictados por empresas, cámaras empresarias, organizaciones de la sociedad civil e instituciones vinculadas al Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET).
La documentación oficial también establece restricciones para acceder al programa: no podrán hacerlo quienes tengan más de un inmueble, más de un vehículo con menos de diez años de antigüedad, otras prestaciones nacionales destinadas al empleo y la capacitación o viajes al exterior considerados incompatibles con el perfil socioeconómico previsto.
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Del Plan Jefes y Jefas al fin del VAT
La desaparición de Volver al Trabajo cierra un ciclo de políticas sociales iniciado tras la crisis de 2001. El primer antecedente fue el Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, creado como respuesta de emergencia. Con los años, ese esquema evolucionó hacia programas como Argentina Trabaja, Ellas Hacen y Hacemos Futuro, hasta llegar a Potenciar Trabajo, que durante la pandemia superó los 1,2 millones de beneficiarios.
La administración de Milei modificó nuevamente ese sistema al dividirlo entre Volver al Trabajo y Acompañamiento Social. Aunque este último continúa vigente para una población específica, el VAT representaba la continuidad más directa de la línea histórica de programas de asistencia.
Con su cierre definitivo, el Gobierno completa una nueva etapa de reducción del gasto social. Pero el interrogante que queda abierto ya no es administrativo, sino social: qué ocurrirá con cientos de miles de hogares que pierden una transferencia mensual mientras las dificultades económicas y laborales que dieron origen a estos programas todavía siguen presentes.
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