En los últimos días, el Real Madrid estuvo hundido en un mar de polémicas, tanto externas como internas. No solo por la eliminación en la Champions League frente al Bayern Munich o porque el Barcelona esté a un paso de consagrarse campeón de La Liga, con la chance de hacerlo de manera anticipada si lo derrota en el próximo clásico. Los problemas en la Casa Blanca parecen ir mucho más allá de lo estrictamente futbolístico.
Las peleas dentro del vestuario merengue comenzaron a hacerse cada vez más frecuentes. Todo se habría iniciado con el malestar del plantel por el viaje de Kylian Mbappé a Italia junto a su pareja, en pleno proceso de recuperación de una supuesta lesión. A partir de ahí, la tensión interna fue creciendo y derivó en varios cruces entre futbolistas, reflejando un clima cada vez más pesado dentro del grupo.
La última discusión fuerte tuvo como protagonistas a Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde. Según fuentes internas del club, ambos protagonizaron una discusión en el vestuario que terminó con un empujón del francés. Como consecuencia, el uruguayo se golpeó la cabeza contra un mueble y sufrió un traumatismo craneal que lo dejará fuera de las canchas por dos semanas, perdiéndose el clásico de este domingo ante el conjunto catalán.
En medio de este panorama, una voz autorizada como la de Luís Figo se refirió al conflicto y dejó una visión clara sobre lo que sucede en el club. El exjugador del Madrid aseguró que “En el Real Madrid la mano dura no funciona”, tomando como ejemplo los exitosos ciclos de entrenadores como Carlo Ancelotti, Vicente del Bosque y Zinedine Zidane.
El portugués, que estuvo presente este viernes en Barcelona durante la presentación del acuerdo de patrocinio entre Duracell y La Liga, profundizó sobre este tipo de situaciones. “Lo que ha pasado no se puede considerar normal, no puede pasar, pero no es la primera vez que sucede ni será la última. Yo lo he vivido. Gestionar a 30 personas no es fácil”, explicó.
Además, Figo remarcó que muchas veces la frustración empuja a los jugadores a cometer actos impulsivos que terminan dañando la convivencia interna. En esa situación, fue consultado sobre la posibilidad de que un entrenador de “mano dura”, como José Mourinho, pueda ser la solución para el futuro del club. Sin embargo, descartó esa idea y negó que su compatriota encaje en esa definición.
Para el exfutbolista, dirigir al Real Madrid requiere algo más complejo que imponer disciplina. Según explicó, el próximo entrenador debe “saber de fútbol, tener sentido común, conocer el club y entender el entorno”. Sobre Mourinho, además, dejó abierta la puerta: “No sé si fichará, hay que preguntarle a Florentino Pérez. José es amigo mío y le deseo lo mejor”.
Pensando en el clásico de este domingo en el Spotify Camp Nou, Figo dejó una advertencia clara: “Nunca hay que subestimar al Real Madrid. Todo puede pasar independientemente de si el equipo está mejor o peor”. Aunque reconoció que La Liga parece prácticamente definida, remarcó que el conjunto blanco todavía se juega algo importante: su imagen y su dignidad.
Por otra parte, el portugués también se tomó un momento para elogiar la temporada del Barcelona, destacando su estilo de juego y el gran rendimiento que mantuvo a lo largo del campeonato. Además, resaltó el valor de La Masía y la aparición de jóvenes talentos que sostuvieron al equipo pese a los problemas financieros que atraviesa la institución catalana.
Por último, Figo se refirió a las ilusiones de Portugal de cara al próximo Mundial y, especialmente, al papel de Cristiano Ronaldo. “De Cristiano siempre puedes esperar goles, liderazgo y compromiso. Es su último Mundial y seguramente querrá terminar de la mejor manera posible, que para él es levantando el título”, concluyó.








