El Parlamento de Japón ha aprobado este viernes una reforma de la ley imperial que mantiene la sucesión masculina al Trono del Crisantemo, el trono imperial japonés, y deja fuera de la línea sucesoria a la princesa Aiko, de 24 años, hija única de los actuales monarcas. Para preservar la continuidad de la dinastía reinante más antigua del mundo, la reforma contempla la adopción de varones de ramas del linaje imperial que no estén en la línea de sucesión.









