la larga espera después de vencer a Beterbiev y una defensa inesperada

la larga espera después de vencer a Beterbiev y una defensa inesperada

Una inactividad de más de 15 meses ha quitado parcialmente del radar a Dmitry Bivol, uno de los mejores púgiles libra por libra de los últimos años. Ya recuperado tras una operación en la espalda, el ruso pondrá fin a esa indeseada pausa este sábado, cuando se mida con el alemán Michael Eifert, ante quien pondrá en juego dos de los tres títulos de la división mediopesado que le pertenecen, los de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB). El pleito se desarrollará en el UMMC Arena de Ekaterimburgo, comenzará alrededor de las 15.45 y será transmitido por la plataforma Disney+.

Después de conseguir la victoria más relevante y más redituable de su carrera el 22 de febrero de 2025 en Riad, casi nadie esperaba que el siguiente paso de Bivol fuera este y que demorara tanto. Aquel día, el peleador nacido en Tokmak (Kirguistán) y radicado en San Petersburgo venció en decisión mayoritaria a su compatriota Artur Beterbiev, quien lo había derrotado por el mismo resultado cuatro meses antes en la capital saudí, y se apoderó de los cuatro cinturones de las 175 libras.

Ese resultado dejó servida la mesa para una tercera confrontación entre ambos. De hecho, el 7 de abril Bivol renunció a la corona del Consejo Mundial de Boxeo, que le había ordenado que la defendiera ante el mexicoestadounidense David Benavídez (entonces campeón interino de ese organismo y luego ascendido a la condición de monarca regular), solo para tener el terreno allanado para chocar otra vez con Beterbiev. El pleito que inclinaría definitivamente la balanza fue previsto inicialmente para octubre en Riad, luego se especuló con postergarlo para principios de 2026 y mudarlo a territorio ruso, pero finalmente todo eso se fue al tacho, al menos por ahora, por una visita al quirófano.

A principios de agosto y mientras las negociaciones parecían seguir su curso, Bivol anunció que se había sometido a una cirugía para reparar una hernia discal en la espalda, una lesión que, según argumentó, lo había incomodado “durante más de 10 años, pero que empeoraba con cada campamento de entrenamiento”. Beterbiev, quien ya tiene 41 años y no mucho tiempo para dilaciones, se mostró molesto por esta decisión, pero no hubo mucho que hacer. “Dmitry consideró que era mejor operarse ahora en lugar de tener que cancelar la pelea durante el entrenamiento si las cosas empeoraban repentinamente”, alegó Vadim Kornilov, su mánager, en declaraciones realizadas para el sitio Fight Freaks Unite.

Recién en febrero, Bivol, de 35 años y dueño de un récord de 24 victorias (12 por la vía rápida) y una derrota, pudo reiniciar plenamente sus entrenamientos. Pero ya no con el objetivo de prepararse para un nuevo pleito con Beterbiev, sino para cumplir con una postergadísima defensa obligatoria ordenada por la FIB ante un adversario sin demasiados antecedentes relevantes y que lleva más de tres años esperando la oportunidad más importante de su carrera.

Eifert, nacido hace 28 años en Bautzen, en el estado de Sajonia, tiene un registro de 13 victorias (cinco antes del límite) y un traspié, y logró su triunfo más importante el 16 de marzo de 2023 ante el veterano excampeón mundial Jean Pascal, quien entonces tenía 40 años. Ese día se convirtió en el retador obligatorio de la FIB. Desde entonces, el alemán solo ha combatido una vez (noqueó al venezolano Carlos Eduardo Jiménez en agosto de 2024 en Magdeburgo) y se ha dedicado a aguardar esta chance que, tras varias postergaciones y un cambio de manos del cinturón, le llegará este sábado.

Bivol, que registró 79,100 kilos en el pesaje del viernes y es amplísimo favorito para retener sus títulos ante Eifert (79,050 kilos), volverá a combatir en Rusia después de casi un lustro. Su última presentación allí fue en diciembre de 2021, cuando derrotó a su compatriota Umar Salamov en Ekaterimburgo en la contienda previa a su triunfo ante el mexicano Saúl Canelo Álvarez en Las Vegas.

En estos años, los peleadores rusos (al igual que atletas de otras disciplinas) han visto recortadas sus posibilidades de competir como consecuencia de la operación militar que el Gobierno de ese país está realizando en Ucrania desde febrero de 2022. Inicialmente los organismos rectores del boxeo internacional adoptaron medidas como no sancionar combates por títulos mundiales o regionales en territorio ruso, excluir a los púgiles de esa nacionalidad de sus rankings o prohibir el uso de símbolos nacionales.

De a poco, esas restricciones fueron relajándose. De hecho, la AMB ha sancionado numerosos pleitos por títulos mundiales, regionales o secundarios en Rusia. Sin embargo, todavía quedan resabios. La Organización Mundial de Boxeo (OMB), de la que Bivol también es campeón, no permitirá que su título se ponga en juego este sábado. Si bien no hubo una expresión pública al respecto, su presidente, Gustavo Oliveri, alegó en una carta a la que tuvo acceso la revista especializada The Ring que el motivo era el conflicto armado en Ucrania. De todos modos, el organismo no despojará al monarca de su corona.

La velada del sábado, coorganizada por la empresa rusa RCC Boxing y la británica Matchroom Boxing, contará con doble presencia argentina en dos de los combates complementarios que tendrán títulos secundarios en disputa. En uno de ellos, el lujanense Sebastián Papeschi (23 victorias y 5 derrotas) desafiará al invicto ruso Vadim Tukov (16-0), campeón gold mediano de la AMB y segundo en el ranking mundial de las 160 libras de ese organismo, cuyo monarca es el cubano Erislandy Lara.

Además, el cordobés Nahuel Caña García (18-3-1) se medirá con otro imbatido púgil local, Nikita Zon (11-0-1), en una contienda en la que se pondrá en juego el título gold supermediano de la AMB, que está vacante. El peleador nacido en Villa del Totoral, de 30 años, realizará su primera experiencia fuera del país.