Después de pasar cinco meses detenida en el penal de Magdalena, Morena Rial obtuvo en marzo el beneficio de la prisión domiciliaria para cumplir su condena a tres años por robo. Pero ahora deberá enfrentar un nuevo juicio en Córdoba, también por robo, además de otros delitos.
La Justicia cordobesa confirmó la fecha de inicio del juicio que se le seguirá por el delito de robo, además de hurto, amenazas y coacción.
Según informó La Voz, la Cámara en lo Criminal y Corrección de 11ª Nominación de la ciudad de Córdoba, a cargo de la jueza María Susana Frascaroli, comenzará a juzgar a la influencer desde el 21 de septiembre en la capital provincial.
Rial está actualmente con prisión domiciliaria, luego de recibir una condena a tres años de prisión por una serie de robos en unas casas de San Isidro. Se acordó en un juicio abreviado, del que aún falta la homologación.
En Córdoba, solicitó una probation y una reparación económica de los daños, pero la medida fue rechazada por la Justicia.
Rial ofreció realizar tareas comunitarias y pagar a sus ex novios Dylan Rodríguez y Facundo Ambrosioni Lutri (con quien tiene un hijo) $ 80.000 a cada uno, $ 300.000 a Rodrigo, el hermano de Facundo, y $ 40.000 a Norberto, padre de estos dos últimos.
El Ministerio Público Fiscal se expidió a favor, pero Facundo y Rodrigo, patrocinados por el abogado Carlos Nayi, rechazaron la probation por la magnitud del daño y por considerar “irrazonable” el monto de la reparación. Luego, la influencer ofreció aumentar a un millón de pesos la reparación de Rodrigo por el robo de celulares, lo que volvió a ser rechazado.
La Cámara 11° se expidió por la negativa en marzo y estableció que se lleve adelante un juicio, el que ahora tiene fecha de inicio.
Además del escándalo por los robos en San Isidro, Rial fue protagonista de otros varios en Córdoba. En 2022, Rodríguez la denunció por amenazas y por dañarle su auto junto a sus amigas Camila Yohana Velázquez y Ayelén del Valle Castro (ambas también enviadas a juicio).
Pocos meses después, la imputaron por haber hurtado siete celulares al local de su ex cuñado.
Las amenazas, según la acusación de la fiscalía, habían sido contra los Ambrosioni para evitar que la denunciaran por el hurto de celulares. Y también habría amenazado el padre de su hijo con que lo iba a mandar a asesinar y a quemarle su auto.








