La salida de Eduardo Coudet de River fue la crónica de una muerte anunciada. Y no hacía falta leer a Gabriel García Márquez para darse cuenta de que, más temprano que tarde, el Chacho dejaría de ser el técnico del club millonario, algo que se consumó en la madrugada del jueves y se hizo oficial por la tarde, en una conferencia de prensa que dieron el presidente del club, Stefano Di Carlo; el ahora ex DT; y el secretario técnico, Enzo Francescoli, quienes pusieron la cara ante este fracaso futbolístico.
Apenas 27 partidos duró el sueño más grande de Coudet como entrenador. Desde que empezó su carrera en Rosario Central, en 2015, se ilusionó con comandar a River. Tardó más de 11 años en llegar y, en el medio, tuvo pasos por Tijuana, Racing, Inter de Porto Alegre, Atlético Mineiro, Celta y Alavés de España. La realidad le dio un golpe tras otro en apenas 176 días y se despidió del club después de 13 victorias, 6 empates (uno de ellos con triunfo por penales) y 8 derrotas. Además, perdió una final ante Belgrano y fue eliminado tempranamente de la Copa Argentina y la Copa Sudamericana.
Nunca le encontró la vuelta al funcionamiento del equipo y el veranito de resultados que había tenido en el primer semestre se esfumó rápidamente con el catastrófico inicio de esta segunda mitad del año: la eliminación en la Copa Argentina a manos de Aldosivi, que solo ganó dos partidos en el año; las seis caídas consecutivas en torneos de AFA, récord negativo en la historia del club; el anteúltimo puesto en la Zona B del Torneo Clausura; estar fuera de la zona de clasificación a las copas internacionales del año que viene; y el papelón de la eliminación de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe de Bogotá. A su vez, las malas decisiones a la hora de hacer los cambios y algunas declaraciones fuera de lugar en las conferencias erosionaron su imagen. La situación de los jugadores apartados en el container y haber hecho una pretemporada en Alicante con 15 jugadores de campo también lo complicaron.
El ciclo de Coudet, que duró casi seis meses, ya estaba terminado incluso antes de la eliminación copera, y la derrota en los penales terminó de confirmarlo. Solo faltaba que él le pusiera el punto final, algo que sucedió en la madrugada del jueves, tras una reunión de aproximadamente dos horas en el vestuario local con la cúpula dirigencial, en la que también participaron Francescoli y Leonardo Ponzio, su ahora reemplazante.
“La explicación que tenemos que dar es que esto es fútbol y que a veces las cosas se dan así”, manifestó Coudet en una conferencia llevada a cabo en el salón auditorio del Monumental y en la que no hubo posibilidad de preguntas por parte del periodismo.
A Coudet, vestido con una remera negra y una gorra del mismo color, se lo notó nervioso y hasta incómodo. “Tuvimos un arranque bueno a nivel deportivo. Pudimos jugar una final y ser primeros en el grupo de la Copa. Ya en la segunda parte no hemos arrancado bien. Siempre dije que esto era un proceso, aunque a veces el proceso es insostenible si no hay resultados. Yo mismo me puse los plazos y tengo en claro que en este club hay que ganar y jugar bien”, contó el Chacho.
Y, visiblemente abrumado por la situación, cerró: “En los últimos partidos encontramos cosas buenas. Los jugadores se iban entendiendo mejor. Aunque no lo pudimos sostener con los resultados. Ayer (con Independiente Santa Fe) era un partido para golear y terminamos sin la clasificación”.
Antes de que hablara Coudet, el presidente Di Carlo tomó la palabra y dejó en claro que había sido el entrenador quien había manifestado su deseo de dejar el cargo. También confirmó que Ponzio será el entrenador interino.
“El Chacho nos ha expresado a mí y a Enzo que su determinación era dar un paso al costado. Nosotros este proceso lo iniciamos con enorme convicción y hemos respaldado siempre todo lo realizado por él. De la misma manera, lo acompañamos ahora en su decisión personal. Es el modo correcto y respetuoso de hacer la salida, dando la cara. El profesionalismo, la capacidad, la disciplina, la seriedad, la metodología de Chacho y la calidad humana merecían este cierre. Fue una situación incómoda la que le tocó administrar en los últimos tiempos”, explicó Di Carlo.
Y amplió: “El entrenador interino será Leo Ponzio, que estará acompañado por Marcelo Escudero y todo su equipo de trabajo, que le dará soporte durante este tiempo. Leo tiene todas las aptitudes y se ha preparado durante todo este tiempo junto a nosotros para administrar esta situación de transición”.
Foto: Juano Tesone¿Cómo se llegó a la decisión de que Ponzio asumiera la conducción técnica de manera interina? Se resolvió en charlas que mantuvieron Di Carlo y Francescoli sobre la situación futbolística del equipo y la determinación de Coudet de no seguir. Y la idea fue avalada por el resto de la cúpula dirigencial. Esto marca, por un lado, que no había ningún plan alternativo al Chacho, sino que se confiaba en que pudiera revertir la situación y, por otro, que no querían apresurarse ni tomar una decisión arrebatada en la búsqueda de otro técnico.
Entonces surgió el nombre de Ponzio, quien trabajaba en la estructura de fútbol del club y estaba cerca de la Reserva en las cuestiones organizativas y logísticas del plantel que dirige Marcelo Escudero. Justamente, el Pichi será uno de sus ayudantes de campo junto a Christian Manfredi y los preparadores físicos serán Cristian Segura y Nicolás Paolorossi, mientras que Marcelo Barovero continuará como entrenador de arqueros.
Según pudo averiguar Clarín, cuando le hicieron la propuesta, Leo se entusiasmó y dijo que sí inmediatamente. Atrás quedaron los tiempos en los que sostenía que no se veía como técnico tras su retiro de las canchas a fines de 2021, a pesar de haber hecho el curso de entrenador y contar con el carnet habilitante.
Ponzio está en la bandera de los ídolos del club y es uno de los símbolos de Madrid y del exitoso primer ciclo de Marcelo Gallardo, del que fue capitán durante gran parte de esa etapa. Ganó 17 títulos con la banda roja, siendo el jugador más ganador de la historia de la institución, volvió al club para jugar en el peor momento de su historia y tuvo su despedida en el Monumental en 2022. Consideran, a su vez, que puede ser clave su llegada a los jugadores para afrontar este duro momento, que tiene liderazgo, algo que ya exhibía como futbolista, y que en la cancha “era como un técnico”.
Foto: Marcelo CarrollEl santafesino forma parte desde hace tres años de la secretaría técnica y alternó entre la Primera y la Reserva. Ahora, como sucedió con Daniel Passarella, Ramón Díaz, Leonardo Astrada, Matías Almeyda y Martín Demichelis, tendrá su primera experiencia como DT profesional en River. Será un interinato que muy probablemente dure hasta diciembre, mientras la dirigencia irá evaluando su trabajo y los resultados y, a la par, analizará otros entrenadores a futuro.
Ponzio, dispuesto a ayudar, ya tuvo su primera práctica al frente del plantel este jueves por la tarde en el predio de Cantilo. Intentará recuperar a un grupo muy golpeado, pero que cuenta con muchas figuras, entre ellas campeones del mundo, como para levantarse e intentar recuperar el ADN futbolístico de Rive








