La goleada 4 a 1 sobre Irak en Boston marcó el punto de partida de la cuarta participación en una Copa del Mundo del seleccionado de Noruega y la primera desde Francia 1998. La victoria fue motivo de celebración para todos los futboleros entre los 5,6 millones de habitantes de ese país y, especialmente, para tres familias, que a partir del martes pueden presumir de contar con dos generaciones de jugadores mundialistas.
Erling Braut Haaland convirtió los dos primeros tantos ante los iraquíes. De esta forma, el delantero de Manchester City llegó a 57 gritos en 51 partidos desde su debut en el combinado nacional en septiembre de 2019 ante Malta, lo que le permitió revalidar su condición de máximo anotador histórico del conjunto escandinavo con apenas 25 años.
El compañero de ataque de Haaland en el debut mundialista fue Alexander Sørloth. El jugador de 30 años, quien es compañero de Juan Musso, Nahuel Molina, Nicolás González, Thiago Almada, Giuliano Simeone y Julián Álvarez en el Atlético de Madrid, lleva ya una década vistiendo la casaca del seleccionado y en ese tiempo disputó 73 encuentros y marcó 26 tantos.
A 17 minutos del final del duelo del martes, el entrenador Ståle Solbakken hizo ingresar a Kristian Thorstvedt, quien participó en la maniobra del cuarto tanto (convertido, en contra, por Aymen Hussein). Así, el mediocampista del Sassuolo italiano, de 27 años, registró su 38° encuentro con el elenco nórdico desde su entreno en noviembre de 2020 ante Austria.
Haaland, Sørloth y Thorstvedt son hijos de futbolistas que representaron a Noruega en su segunda participación en una Copa del Mundo, en 1994, también en Estados Unidos y 56 años después de su efímera primera intervención, en Francia 1938, un certamen disputado íntegramente en fases de eliminación directa a partido único, en el que los Vikingos cayeron 2 a 1 en tiempo suplementario ante Italia, a la postre campeón.
En Estados Unidos 1994 los escandinavos integraron el grupo E, en el que vencieron 1 a 0 a México el 19 de junio en el estadio Robert F. Kennedy de Washinghton con un tanto de Kjetil André Rekdal, perdieron 1 a 0 ante Italia el 23 de junio en el Giants Stadium de Nueva York y empataron 0 a 0 con la República de Irlanda cinco días después también en Nueva York.
Los cuatro equipos terminaron con la misma cantidad de puntos (4) y la misma diferencia de goles (0), pero los mexicanos, los irlandeses y los italianos avanzaron, y los noruegos quedaron eliminados por haber sido los que menos goles convirtieron. En aquel conjunto, que dirigía Egil Olsen, jugaban Alf-Inge Haaland, Gøran Sørloth y Erik Thorstvedt, los progenitores de Erling, Alexander y Kristian, respectivamente.
Haaland padre, quien se desempeñaba como lateral derecho (y, a veces, como mediocampista) e hizo casi toda su carrera en Inglaterra, debutó en el seleccionado con apenas 21 años y solo cinco meses antes del inicio de Estados Unidos 1994 en un amistoso ante Costa Rica en San Diego. En la Copa del Mundo fue titular ante México e Italia, y suplente contra Irlanda (no ingresó).
Después de esa experiencia y pese a que siguió teniendo una presencia constante en el combinado nacional, no fue incluido en la nómina de jugadores que participó en Francia 1998. Su último partido con el seleccionado, al que representó 34 veces, fue el 25 de abril de 2001 en una victoria 2 a 1 sobre Bulgaria en Oslo.
A Goran Sørloth, quien era delantero, como su hijo, la experiencia mundialista le llegó con casi 32 años y luego de haber vestido 54 veces el uniforme del seleccionado y de haber convertido 15 goles. En Estados Unidos 1994 fue titular en el encuentro ante Irlanda. Aquel fue su último partido con el combinado noruego, en el que había debutado el 22 de mayo de 1985 en una derrota 1 a 0 ante Suecia en Gotemburgo.
Erik Thorstvedt era arquero y se desempeñó durante nueve temporadas en el Tottenham inglés (totalizó 218 encuentros). Con el seleccionado de su país, debutó el 13 de noviembre de 1982 en un amistoso ante Kuwait, disputó 97 encuentros, entre ellos los tres de la Copa del Mundo de 1994, y se despidió el 27 de marzo de 1996 en una victoria 2 a 0 sobre Irlanda del Norte en Belfast.
Cuatro años después de aquella experiencia en Estados Unidos, Noruega, nuevamente bajo el mando de Egil Olsen, logró su mejor actuación en un Mundial: terminó segundo en el grupo A de Francia 1998, con una resonante victoria ante Brasil y empates con Escocia y Marruecos, y luego cayó 1 a 0 ante Italia en los octavos de final en Marsella. Ese conjunto contaba con Ståle Solbakken, el hombre que hoy dirige al seleccionado que está poniendo fin a una ausencia de 28 años.








