La generación silver impulsa un cambio en el mercado inmobiliario argentino

La generación silver impulsa un cambio en el mercado inmobiliario argentino

La denominada Generación Silver, integrada por personas mayores de 50 años, se consolidó como uno de los motores del mercado inmobiliario. Según explicó el desarrollador inmobiliario, Miguel Chej Muse, en diálogo con Canal E, este segmento combina capacidad económica, experiencia y nuevas prioridades al momento de invertir.

Hoy tienen unas características puntuales, hay gente con poder adquisitivo, gente con salud y vitalidad, son consumidores activos y exigentes y están incluidos digitalmente“, afirmó. Además, sostuvo que el sector financiero e inmobiliario “ya no los ve como personas que salen del mercado, sino como clientes premium y muy apetecibles“.

Cambian las prioridades y también el tipo de vivienda

Para Chej Muse, uno de los principales fenómenos es el denominado size down, una tendencia que impulsa a muchos propietarios a vender viviendas de gran tamaño para mudarse a departamentos más pequeños, mejor ubicados y con menores costos de mantenimiento.

Se encontraron con muchos metros y altos costos de mantenimiento, entonces deciden achicarse en metros, vender estas propiedades grandes para departamentos más chicos, con seguridad, con características más premium y céntricos“, explicó. El dinero restante, añadió, suele destinarse al consumo, nuevas inversiones o la compra de una segunda vivienda para descanso o renta.

El especialista también remarcó el peso creciente de este grupo dentro del mercado. “El 85% de los propietarios tienen más de 60 años, estamos hablando de un porcentaje grande de la población“, señaló, al tiempo que destacó que se trata de compradores con liquidez inmediata, una diferencia sustancial respecto de los jóvenes que dependen del crédito hipotecario.

Nuevos desarrollos para una generación más activa

Chej Muse sostuvo que las exigencias de este público también están modificando la oferta inmobiliaria. “Se achican en metros y tienen que ser metros de fácil mantenimiento, con buenas terminaciones y buena calidad de vida; son consumidores bastante exigentes y esto cambia el mercado inmobiliario“, afirmó.

En ese contexto, destacó el crecimiento de nuevos formatos habitacionales como el cohousing o living senior. “Son desarrollos en los cuales ellos son dueños de sus propios departamentos y comparten espacios comunes. Es una transformación de lo que era el viejo geriátrico; ahora buscan otro tipo de calidad de vida“, explicó.

Finalmente, insistió en que tanto el mercado inmobiliario como el financiero deben profundizar su atención sobre este segmento. “Son clientes muy apetecibles, que reclaman inversiones y una serie de productos que el mercado, de a poquito, está empezando a ofrecer“, concluyó.