la fiscalía ordenó peritar una mamadera guardada en la heladera

la fiscalía ordenó peritar una mamadera guardada en la heladera

El bebe de apenas un mes de vida que fue internado en Córdoba con fracturas y cocaína en sangre tuvo que ser trasladado a otro hospital en las últimas horas luego de que se detectaran lesiones en la visión, mientras la fiscalía investiga si una mamadera guardada en la heladera de su casa fue el vehículo por el cual llegó la droga al organismo del niño.

El caso se dio a conocer este jueves cuando la madre del niño, una joven de 26 años, y su pareja, un jornalero de 36, llevaron al bebé desde la localidad de Balnearia a la guardia de un hospital de San Francisco donde los médicos descubrieron la gravedad de su estado y ordenaron de urgencia trasladar al niño al Hospital Neonatal de la capital cordobesa a la vez que daban aviso a la justicia.

El viernes el fiscal de la ciudad de Morteros, Francisco Payges, dispuso la detención de ambos y los imputó por “lesiones graves calificadas por el vínculo”.

En tanto, en las últimas horas el bebé tuvo que volver a ser trasladado. Esta vez hacia el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba, el centro de salud pediátrico de la provincia y de mayor complejidad.

“Al cuadro complejo que ya presenta, los médicos detectaron lesiones en área de la visión y se ordenó el traslado al hospital de niños”, confirmó el fiscal Payges.

El fiscal también señaló, en diálogo con canal 12, que en la situación del bebé “hay riesgo de vida”. “Su estado es crítico, no ha evolucionado pese a los cuidados que se le han brindado desde la primera atención sanitaria”, remarcó Paygés,

También explicó que ordenó facilitar el acceso de la historia clínica “no solo del bebe, sino del proceso de seguimiento que tuvo esa mamá antes de dar a luz al bebe que tiene pocos días” para determinar si afrontaba una proceso de consumo problemático de drogas que pudo haber trasmitido la cocaína a su hijo.

Respecto de las lesiones que presenta el niño, compatibles con una golpiza, el fiscal sostuvo que “algunas eran recientes y otras de larga data, de al menos 48 horas”, en un niño de apenas 28 días de vida.

Respecto de la composición de la familia del niño, el fiscal comentó que el padre es “jornalero, no tenia trabajo estable” aunque se dedica a tareas de limpieza y albañilería, mientras la madre “trabaja en un local comercial de una localidad cercana” a su casa en Balnearia.

Pero resaltó que otra situación que llamó la atención a médicos e investigadores de la justicia fue el hallazgo de cocaína en la sangre de un niño de tan pocos días.

En ese sentido sostuvo que “la cocaína que fue identificada en función del análisis de orina”. Y, precisó que si bien había rastros de cocaína “no tenemos precisado si provienen del amamantamiento que efectuó la mamá o si le fue proporcionada la cocaína”.

Para determinar cómo llegó la cocaína a su cuerpo, el fiscal dijo que “en el domicilio había guardada en una heladera una mamadera que fue secuestrada y resguardada para analizar qué tiene en su interior”.

“La madre decía no amamantarlo pero pudo haber sido amamantado” el niño, añadió el funcionario judicial al apuntar que la información que brindó la madre al declarar “no sería fidedigna” por lo cual los investigadores creen “que habría sido amamantado y además alimentado con biberón”.

Respecto de los otros dos hijos de la mujer, un varón y una nena de 10 y 12 años, el fiscal señaló que “pertenecen a una relación anterior de la mamá” y “quedaron en el domicilio al cuidado de un mayor responsable”.

De todas formas, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF) de la provincia tomó intervención en el caso y colabora con el relevamiento de la situación de los hermanos para determinar en principio si estaban bajo un ámbito de violencia familiar y realizar un informe socio ambiental para esclarecer su situación.