La historia sigue siendo difícil de creer. En enero de este año, Senegal ganó la final de la Copa Africana de Naciones 2025, levantó el trofeo y sus jugadores fueron recibidos como héroes en las calles de Dakar. Sin embargo, dos meses después, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) cambió el resultado y declaró campeón a Marruecos. Ahora, con el caso en manos del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), Hugo Broos se pronunció sin vueltas, en favor de los marroquíes: “La Copa es suya”.
Para entender la controversia hay que volver al 18 de enero, cuando Senegal y Marruecos disputaron la final en Rabat. El partido estaba empatado sin goles cuando, en el tiempo de descuento, el árbitro sancionó un penal para el seleccionado local. La decisión desató una protesta de los senegaleses, que abandonaron temporalmente el campo de juego y demoraron la reanudación durante unos 14 minutos.
Los jugadores regresaron y el partido continuó. Brahim Díaz falló el penal para Marruecos y, en el tiempo suplementario, Pape Gueye marcó el gol que le dio a Senegal la victoria por 1-0 y su segundo título continental.
La celebración fue acorde a la magnitud del triunfo. El 20 de enero, miles de personas salieron a las calles de Dakar para recibir a la selección, que recorrió la capital en un autobús descapotable con el trofeo en alto. Los futbolistas fueron homenajeados en el palacio presidencial y el país celebró una conquista que parecía definitiva.
Pero la historia no había terminado. El 17 de marzo, el Comité de Apelación de la CAF aceptó el reclamo de Marruecos, dejó sin efecto la decisión disciplinaria anterior y declaró perdedor a Senegal por incomparecencia. El resultado oficial pasó a ser un 3-0 a favor de los marroquíes.
La decisión se apoyó en los artículos 82 y 84 del reglamento de la Copa Africana de Naciones. La normativa contempla la derrota de un equipo que abandona el campo antes del final del partido sin autorización del árbitro. La CAF entendió que la conducta de Senegal encuadraba en esa disposición, aunque el equipo había regresado y completado el encuentro.
La discusión jurídica está centrada, justamente, en ese punto. Senegal sostiene que la salida fue temporal y que el partido se reanudó bajo la autoridad del árbitro. Marruecos, en cambio, defiende la aplicación del reglamento y considera que la conducta de su rival debía tener como consecuencia la derrota administrativa.
Senegal recurrió al TAS el 25 de marzo para intentar recuperar el título. La audiencia se celebró el jueves 8 de octubre en Lausana, Suiza, con la participación de representantes de ambas federaciones y de la CAF. Después de más de cinco horas de deliberaciones, el tribunal anunció que se tomaba unos días para deliberar y el fallo saldría entre el 18 y el 22 de octubre.
Mientras tanto, Broos, el entrenador belga que condujo a Camerún al título africano en 2017, dejó clara su postura.
“Lo único que puedo decir es que la CAF demuestra que no hay consistencia en sus decisiones. Es muy doloroso para Senegal perder esa Copa. Pero hay una regla, el artículo 83, o algo así… Entonces, hay una regla. Si dejás el campo, está terminado, es el final.
“Por qué no lo hicieron antes, por qué esperaron dos meses”, declaró Broos, hoy al frente de Sudáfrica, quien aprovechó para quejarse de las demoras de la Confederación Africana en otro fallo que perjudicó a su selección. “Sí, es muy doloroso. Pero ni siquiera había que esperar una queja de Marruecos, había que mostrar el reglamento y decidir la derrota de Senegal, porque hay una regla”.
“Si abandonas el campo de juego, perdés por incomparecencia”, afirmó en una entrevista al analizar el caso. Y agregó: “En mi opinión, el asunto está zanjado y la copa pertenece a Marruecos”.
La resolución del TAS será determinante para cerrar una disputa que cambió el resultado de una final cuando ya había un ganador en la cancha y un campeón celebrado por su pueblo. Hasta que llegue el fallo, Marruecos figura como campeón por decisión de la CAF, mientras Senegal busca recuperar oficialmente la corona que conquistó en enero.








