Este viernes se juega uno de los partidos más desavenidos del Mundial, aunque fuera de la cancha. La FIFA confirmó este jueves que los aficionados podrán mostrar abiertamente su apoyo a la comunidad LGTBIQ+, incluido el ingreso de banderas arcoíris al Estadio Seattle durante el encuentro entre Egipto e Irán (20.00 hora local), de la tercera y última jornada del Grupo G, pese a las protestas de las dos federaciones, cuyos países mantienen leyes que criminalizan la homosexualidad. Aunque la celebración no está organizada directamente por el máximo organismo del fútbol, coincide con el el fin de semana del Orgullo en una de las ciudades más progresistas de Estados Unidos.







