Cuando este sábado 15 y domingo 16, de 11 a 20, el Centro Cultural Recoleta aloje una nueva edición de la Feria del Libro Raro & Curioso, volverá a latir esa sensación de boom de ese tipo de iniciativas a lo largo del país, que congregan a lectores, libreros, editoriales y artistas que no quieren dar vuelta la página a los formatos impresos.
Volúmenes exóticos, textos inhallables, excentricidades literarias, artesanías en papel y otros eslabones de esa cadena de obras misteriosas y/o llamativas aparecerán durante las dos jornadas, con los productos de cuero de Plaza Francia y las bóvedas grisáceas del cementerio como vecinos.
“Esta feria en sus distintas ediciones va mostrando, en su progreso, que hay un interés sostenido por explorar la rareza y la curiosidad en Buenos Aires. La existencia de esta feria muestra la variedad y riqueza del ecosistema cultural en general y del libro en particular. Como existe un ecosistema complejo formado por editoriales, librerías y público, esta feria de nicho puede existir, sostener y crecer”.
Quien dice estas palabras es Agustín D’Ambrosio, alma páter del evento y propietario de la librería Rare Book Room, ubicada en el Palacio Barolo.
¿Pero qué es un libro raro? “La rareza está vinculada con la escasez, son los libros difíciles de encontrar. Los libros curiosos son los extraños, llamativos, extravagantes. Y vale la pena explorar esos mundos. Y el Recoleta convoca a un público con una sensibilidad contemporánea”, remarca D’Ambrosio, que estudió Filosofía en la UBA y que, más allá de la Feria y la librería, investiga el uso del concepto de libro raro en Buenos Aires en el siglo XIX.
14 editoriales y 7 librerías
Esta edición de la Feria del Libro Raro & Curioso tendrá 14 editoriales y 7 librerías. Quien se sumerja en la aventura podrá, por caso, cruzarse con un ejemplar numerado de L’Île au trésor, de Robert Louis Stevenson, impreso en París en 1926, en una edición de solo 251 ejemplares, con litografías de René Ben Sussan, que tiene a la venta la librería La Teatral, de Las Cañitas.
Como el recorte no se centra solo en el pasado, también tendrá la posibilidad de contemplar las obras de Melu Macchi y sus experimentaciones con collage, ilustraciones, pop-up, entre otras técnicas.
En Villa Crespo está Mandrágora Libros y Cultura. Y en la Feria del Libro Raro & Curioso suma fuerzas junto a Nautilus Books, autodefinida como “tienda de libros curiosos”.
Desde ambas experiencias, Pilar Arias y Gabriel Espada revelan: “Nuestros proyectos tienen que ver con una búsqueda de material alternativo, ya sea de cuestiones esotéricas, el folklore, teorías conspirativas, la parte más subterránea del conocimiento si se quiere. Y justamente los libros que encontramos tienen que ver con eso, muchas veces los autores son desconocidos absolutos o bichos raros”.
¿Qué se traen entre manos Mandrágora y Nautilus? A modo de muestra, señalan que llevarán a la feria Bluebird, obra del año 2000, del investigador estadounidense Colin Ross, en la que incluye datos obtenidos sobre el programa de la CIA llamado MK-Ultra, que fue, según explican los libreros, “un proyecto clandestino que involucró experimentos con civiles, utilización de drogas e hipnosis para quebrar la voluntad del sujeto experimental. Es un libro que incluye actas y algunos de los pocos documentos oficiales que sobrevivieron a la destrucción deliberada”.
Otro ejemplar raro entre los raros que tendrán a la venta es el libro del recientemente fallecido historiador italiano Carlo Ginzburg, Historia nocturna. Un desciframiento del aquelarre. Allí se exploran los orígenes de aquellas reuniones de brujas reales o imaginadas y cómo las religiones dominantes en Europa impusieron su sello sobre muchos ritos populares, estigmatizándolos como “diabólicos”.
El propio D’Ambrosio, desde Rare Book Room, subraya una rareza de su catálogo: “El hobito es la primera traducción al español de la novela El hobbit, del escritor británico J. R. R. Tolkien. La traducción de la novela fue realizada por Teresa Sánchez Cuevas, y resultó bastante controvertida, pues hasta el mismo Tolkien intervino personalmente para desaconsejar alguna de las decisiones de la traductora. Fue editada por primera vez en 1964, incluida en la colección ‘Los libros del mirasol’, de la empresa Fabril Editora, en Buenos Aires (Argentina)”.
Es una publicación difícil de encontrar, de la que se realizó una sola impresión el 30 de noviembre de 1964, y hoy es patrimonio de coleccionistas.
Libros y cosas de persona
Tercera Persona, en tanto, es otra de las editoriales invitadas a participar. Fundada en 2019 en La Plata por Leticia Barbeito y Juan Pablo Montero, ellos definen que editan “libros y cosas de personas” y que están “interesados por las publicaciones como espacio de intimidad, pero también como dispositivo colaborativo, acción, gesto, paisaje e investigación visual”.
Propondrán al público libros como Soñé que dormía, de Juliana Celle, quien desarrolla desde hace años una investigación sobre el sueño. Esta obra está compuesta por dos partes: el libro en sí, muy pequeño, pero que además su materia prima son sábanas que contienen la memoria del dormir de muchas personas que las cedieron. Por otra parte, la sobrecubierta es una funda de almohada de escala real, pero su material es papel obra.
Centro Cultural Recoleta (Junin 1930), uno de los puntos del circuito cultural de Recoleta. Foto: gentileza.Como toda feria del libro, esta hace que se plieguen otros actores de ese universo. En esa línea, habrá una actividad para mostrar el proceso completo de elaboración artesanal de un volumen, con Pablo y Victoria Sigwald de El Molino del Manzano en la fabricación de papel y encuadernación, Pablo Cosgaya y Marcela Romero a cargo de las impresiones en una imprenta Minerva a palanca y Ral Veroni en las ilustraciones finales. Hacia los comienzos de la noche del domingo, con el cierre del evento, se podrá contemplar el resultado: un libro totalmente artesanal.
En tanto, la ludolingüística, esa disciplina que se dedica a los experimentos literarios, como las palindromías, el anagrama y el calambur, tendrá su propia charla, el sábado desde las 18:30, en la Sala C, con coordinación de Ral Veroni y participación de Gachi García Díaz, Martín Sciaroni y Eduardo Orenstein.
A modo de epílogo, D’Ambrosio puntúa que “no es una feria para especialistas, busca abrirse, no apela solo a coleccionistas. Es una puerta de entrada, eso se refleja en los precios y en el tipo de libros que se exhiben”. Para recoger impresiones de primera mano habrá que esperar hasta el sábado.








