Cuatro trabajadores mineros quedaron atrapados bajo la nieve el domingo pasado, en medio de un fuerte temporal que azotó a la provincia de Catamarca en los últimos días, y recién ayer pudieron ser rescatados. Este jueves, habló la esposa de uno de ellos y apuntó contra la empresa Río Tinto por no tomar las medidas necesarias para evitar estos riesgos.
Vilma Carrizo contó que su marido estaba trabajando el domingo en una de las minas cuando cuatro camionetas, que iban desde la Villa de Antofagasta de la Sierra hacia la zona de trabajo, quedaron varados. Fue en ese momento cuando su pareja tuvo que salir a hacer el rescate, junto con algunos compañeros.
“Cuando toma el punto de rescate, vuelve a buscar la salida y queda atrapado por la nieve en tiempo récord, porque cambia la forma en la que el viento tira la nieve y genera una acumulación”, contó la mujer en diálogo con Urbana Play. Y, detalló “quedó atrapado con otros dos mineros y un empleado que iba en el convoy de camionetas”.
El marido de Vilma trabaja para la empresa australiana Río Tinto, que opera en la puna de Catamarca, a 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde se extrae litio desde 2008.
El domingo por la noche, tras pasar varias horas atrapado bajo la nieve, el hombre se pudo comunicar con su mujer a través de un teléfono satelital. “Era un número extraño y pensé que se trataba de una estafa. De tanta insistencia, atendí y era él pidiendo que no le corte porque no tenía comunicación con la empresa”, explicó Vilma.
“Me dio un número para contactarme con alguien del área a la que pertenece, le reporto la situación y a partir de ahí me relajé, porque hice el punto de contacto, pense que estaban yendo a buscarlos, pero nunca sucedió”, denunció.
Esto lo supo al día siguiente, cuando su marido se vuelve a comunicar y le dice que no habían llegado las máquinas que le habían prometido para esa noche, por lo que él ya había salido del lugar donde se encontraban atrapados. “Por supervivencia, salió a buscar refugio y para buscar una máquina que supuestamente iba en esa dirección”, dijo.
“Él y otro compañero hacen esa caminata y son quienes sobreviven tres días a la intemperie. Los otros operarios se quedan en la camioneta”, indicó.
Este miércoles, los cuatro mineros finalmente fueron rescatados. Dos de ellos fueron encontrados dentro de un vehículo, mientras que los otros dos, entre ellos el marido de Vilma, habían salido a caminar y, según los rescatistas, uno de ellos por las noches se enterraba en la nieve para sobrevivir a las condiciones adversas.
El hallazgo de los trabajadores fue confirmado este miércoles por la tarde por el secretario de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), Gustavo Molina, quien informó que los rescatistas encontraron primero la camioneta con dos de los trabajadores dentro y que poco después encontraron a los otros dos trabajadores, que se encontraban a pocos kilómetros de distancia.
La pareja de Vilma está ahora en un centro de salud, en la capital de Catamarca. “Tiene congelamiento de miembros internos que le impide apoyar sus pies y el normal funcionamiento”, lamentó la mujer y apuntó contra la empresa Rio Tinto, que “decidió seguir operando pese a las inclemencias (climáticas)”.
“Tiene que haber un protocolo de invierno y de alerta temprana también por parte de las autoridades municipales y provinciales”, aseveró.
Un bombero relató cómo fue el operativo de rescate de los mineros
Alfredo Medina, bombero voluntario de Santa María y parte del equipo de rescate, relató cómo fue el operativo en diálogo con TN mientras regresaba en caravana escoltando las ambulancias que trasladaban a los rescatados.
Medina ratificó que fueron los familiares de los mineros quienes encendieron las alertas y afirmó que el lunes en la tarde salieron, desde la ciudad catamarqueña de Santa María, dos dotaciones con personal de rescate de montaña, rumbo a la zona de Antofagasta de la Sierra.
Además, detalló que en el pueblo de El Peñón uno de los móviles debió detenerse para rescatar a familias de turistas que también habían quedado varadas, entre ellas una con niños de 5, 10 y 12 años, y otra familia que fue encontrada en un auto a la orilla de la ruta con un bebé de meses.
El resto del equipo continuó hacia la mina Tres Quebradas. Durante la primera noche, los rescatistas trabajaron sin parar tratando de despejar caminos y llegar a las coordenadas que les habían dado como referencia. “Fue una noche muy dura, nunca paró el temporal”, recordó Medina.
Al día siguiente, se sumaron al operativo vehículos de Gendarmería, Policía, empresas mineras y del municipio, con camionetas y maquinaria pesada. La nieve acumulada llegaba a un metro de altura en algunos tramos y superaba los dos metros en otros. Los rescatistas avanzaban con pala y pico.
En un momento, con 16 grados bajo cero y a las 22, Medina y sus compañeros tomaron la decisión de dejar los vehículos, cruzar un cerro caminando y llegar a pie a un refugio donde suponían que podrían estar los mineros. Caminaron dos horas, pero al llegar, no encontraron a nadie.
Al cuarto día de haber quedado varados, el equipo de rescate encontró primero la camioneta donde estaba resguardado un par de trabajadores y luego localizaron a los otros dos operarios.
“A los dos chicos que iban caminando los encontramos en buen estado de salud, mientras que los otros dos estaban dentro de los vehículos atascados”, comentó Medina y lo consideró “un milagro con final feliz”.








