Elina Svitolina emocionó al mundo del tenis con una carta dedicada a su hija Skai, en la que repasó su historia de amor con Gael Monfils y explicó por qué el francés es mucho más que un jugador grandioso dentro de una cancha. A días del último Roland Garros del Galo, la ucraniana abrió su corazón y dejó frases cargadas de amor y sensibilidad sobre el legado deportivo y humano de su pareja.
“Dentro de unos días, algo muy especial va a suceder aquí mismo en París. Solo tienes tres años, así que aún eres demasiado pequeña para saberlo. Pero te escribo esta carta con la esperanza de que algún día leas los pensamientos de tu mamá y entonces lo entiendas. Entenderás por qué tu papá significa tanto para tanta gente en todo el mundo. Entenderás por qué su carrera ha sido tan increíble… y por qué su último Roland Garros es un momento tan hermoso“, comenzó.
“Porque tu padre, en un solo golpe, en un momento, podía lograr lo que creo que pocos atletas logran. Podía hacer que la gente sintiera algo”, escribió Svitolina al intentar describir el impacto que genera Monfils dentro de una cancha.
Para ella, su compañero trascendió el resultado y convirtió al tenis en un espectáculo emocional: “Hay momentos en los que conectas con algo más profundo que el deporte. En sus mejores momentos, era pura magia. Y tu padre era el mejor mago”.
La tenista también recordó cómo comenzó su historia juntos. Contó que conocía a Gael cuando era joven y jugaba en Ucrania: “Conocía a Gael Monfils solo por verlo en la televisión. Además, en la tienda de nuestro centro de tenis, vendían muchas raquetas, y una era del modelo Prince con su foto en la funda de cartón”. Sin embargo, el vínculo real nació años más tarde, en París, tras una celebración de Svitolina luego de ganar las Finales WTA 2018.
La anécdota de la primera cita fue uno de los momentos más descontracturados y tiernos de la carta. Según escribió, después de pasar el día recorriendo la capital de Francia, Monfils sacó una baraja de cartas y le propuso un truco de magia: “¿Qué gano si adivino tu carta?”, le preguntó. Ella respondió entre risas: “Un beso en la mejilla”. El francés acertó el truco y consiguió su premio. “Creo que unas semanas después ya prácticamente vivíamos juntos”, recordó. Tres años más tarde terminarían casándose.
Más allá del romance, Svitolina profundizó sobre la personalidad de su esposo fuera del circuito. “Mucha gente ve a tu padre como el showman carismático y extravagante, pero fuera de la cancha es distinto. Tiene una mente muy reflexiva y sensible”, escribió. Además, destacó el rol de Monfils como padre y compañero durante uno de los momentos más duros de su vida: la invasión rusa a Ucrania, mientras ella estaba embarazada.
“Ahí entendí realmente lo que significa tener a alguien al lado. No solo me apoyó: vivió el dolor como si fuera suyo”, expresó la ucraniana sobre el acompañamiento del francés durante el conflicto bélico. También recordó las experiencias de racismo que sufrió Monfils desde niño en Francia y cómo eso moldeó su carácter. “No lo dejaban entrar a algunos clubes por el color de su piel. Eso me rompió el corazón, enfureció muchísimo. Pero también me hizo admirar profundamente su trayectoria”, confesó.
En el último tramo de la carta, Elina repasó la impresionante carrera de Gael: 13 títulos ATP, semifinalista del Roland Garros, cuatro Juegos Olímpicos y más de dos décadas ganando partidos de Grand Slam. Pero para ella, el verdadero legado de Monfils no está únicamente en los números.
“El secreto que tu padre descubrió es que la vida no se trata solo de resultados. Se trata de quiénes somos en el camino, de las relaciones que construimos y de mantenernos fieles a nosotros mismos”, escribió. Y cerró con una frase que resume el impacto del francés dentro y fuera del tenis: “Espero que digan: Gael Monfils, no hubo otro como él. Gael Monfils significó muchísimo para este deporte, pero también algo mucho más profundo que el tenis. Gael Monfils se mantuvo fiel”.







