La selección española doblegó con solvencia y oficio al combinado de Estados Unidos en el estadio Audi Field de Washington D. C. por dos goles a cero, obra de Patri Guijarro y Eva Navarro, en un encuentro físico y trabado entre los dos mejores equipos del mundo.
En el primero de los dos partidos amistosos que las jugadoras de Sonia Bermúdez disputarán en Estados Unidos como preparación para el Mundial del próximo año que se disputará en Brasil, España logró imponerse gracias a un gol tempranero de Guijarro. Cuando aún no se habían cumplido los tres minutos de partido y muchos aficionados estaban acomodándose, la centrocampista mallorquina del FC Barcelona lanzó un zurdazo desde la frontal del área que se coló en la portería de Claudia Dickey. El tanto cogió desprevenidas a las estadounidenses, que no lograron sobreponerse al mazazo inicial.
España zanjó el partido apenas 10 minutos después. En una internada por velocidad, Salma Paralluelo, nueva jugadora del Olympique de Lyon, puso el balón medido para que Eva Navarro, la jugadora del Real Madrid, rematara de primeras, sin dejarla caer. Gol de pizarra y partido encarrilado pese a la insistencia de las estadounidenses en plantar cara a la actual campeona del mundo hasta el final.
Las españolas sacaron adelante un encuentro correoso y físico en la segunda parte, con el equipo de Emma Hayes tratando de meterse en el encuentro. Las cuatro veces campeonas del mundo dominaron los segundos 45 minutos, con ocasiones más claras y un juego más afilado y profundo. Las estadísticas no mienten: 10 tiros a puerta para las locales frente a tres de las españolas. Solo la gran actuación de Adriana Nanclares evitó un resultado diferente. La seleccionadora española destacó su papel. “Ha estado extraordinaria”, dijo en la conferencia de prensa tras el partido. “No nos ha sorprendido porque la vemos entrenar y vemos lo que hace en su club”, agregó.
La cancerbera del Athletic fue decisiva al detener un penalti a Lily Yonannes, cuando las jugadoras estadounidenses más apretaban. Nanclares, que se mostró muy segura durante los 90 minutos, también desbarató varias ocasiones, como un mano a mano de la joven Alyssa Thompson en la primera parte, que impidió a las chicas de Emma Hayes entrar al partido. “Hemos jugado la potencia número dos contra la potencia número uno. Hay momentos en los que ellas han transitado bien y tenemos que saber sufrir”, indicó Bermúdez en conferencia de prensa.
La veterana Rose Lavelle volvió por momentos loca a la defensa española, con filigranas y pases en profundidad a Alyssa Thompson para que aprovechara su velocidad. En la otra banda, el peligro llegó de Trinity Rodman, insistente en la presión y la búsqueda de desmarques. Pero a las jugadoras estadounidenses les faltó el acierto que sí tuvieron las españolas. Eso se llama eficacia y es lo que convierte a un equipo en campeón.
La victoria de las jugadoras de Sonia Bermúdez sirve para escenificar el cambio de jerarquía en el fútbol mundial. El encuentro entre las dos mejores selecciones del mundo reflejó el estatus actual de cada una. Hace no tanto, las chicas de La Roja celebraban como un éxito clasificarse para un campeonato internacional; veían al equipo estadounidense inalcanzable, pero en apenas una década, España se ha convertido en la gran dominadora del fútbol mundial: son las actuales campeonas del mundo, ganadoras de la Nations League y subcampeonas europeas. Y para despejar dudas sobre el futuro, las categorías inferiores dominan con puño de acero todas las competiciones internacionales.
Estados Unidos, segunda en el ranking FIFA, está en plena reconstrucción, con un equipo joven, que busca encontrar el juego de épocas pasadas de la mano de la exitosa entrenadora británica Emma Hayes. Quizá por eso, el partido contra Estados Unidos era especial para las jugadoras españolas. Hace siete años, en el Mundial de 2019 disputado en Francia, La Roja perdió en semifinales contra un conjunto estadounidense cuajado de estrellas como Megan Rapinoe y Alex Morgan. Pero fue entonces, como contó esta semana Irene Paredes, cuando se dieron cuenta de que podían aspirar a lo máximo. “En aquel momento todavía estaban por encima, pero lo recuerdo como que se les podía hacer daño. Fueron detalles. Tengo el recuerdo de decir: ‘Bueno, podemos empezar a pelear algo’. Desde entonces, han pasado siete años, el tiempo suficiente. Hemos crecido como selección, como grupo, como federación incluso”, explicó la defensa del Barça, que fue suplente.
El partido disputado este sábado en el Audi Field de Washington ha contado con 19.220 espectadores. Sobre el terreno de juego se han podido ver dos formas distintas de entender el fútbol. La selección entrenada por la laureada Enma Hayes, un equipo más de arremetidas, de jugadas aisladas y aprovechar las transiciones. La selección española, por el contrario, le gusta tener más el control, dominar a base de la posesión. Organizarse a través del pase y ahogar a su rival con la presión. Esa comprensión de fútbol ha ayudado a España a mantener la ventaja. Una jugada de combinación protagonizada entre Alexia Putellas, Fiamma Benítez y Patri Guijarro al final de la primera parte ilustró esa forma de entender este deporte, con pases medidos y paciencia para descolocar a las rivales.
El despliegue de la centrocampista del Atlético de Madrid fue sensacional. No desentonó en un equipo cuajado de estrellas como Putellas o Guijarro, que llevan tiempo jugando juntas. Athenea del Castillo fue expulsada a pocos minutos del final del encuentro tras un forcejeo con una jugadora estadounidense.
No resulta fácil para las deportistas españolas abandonar sus clubes con la temporada de Liga ya empezada, cruzar el charco y jugar dos partidos amistosos para el Mundial de Brasil del próximo verano. Sobre todo cuando ya tienen los deberes hechos, con el billete a la fase final de selecciones tras completar una fase de clasificación casi inmaculada. Pero las españolas tienen un hambre voraz. Insaciables. Y eso que la selección se presentó en Washington con una lista de bajas por lesión que daría para hacer una alineación de primer nivel. Las seleccionadas han demostrado que Sonia Bermúdez no exageraba esta semana cuando explicó el éxito de la selección campeona del Mundial celebrado en Australia-Nueva Zelanda en 2023: “Tienen una mentalidad muy fuerte. No quieren perder ni al ping-pong”. La entidad de las rivales, las número dos del mundo, según el ranking FIFA, ayuda a mantener la motivación de unas jugadoras en estado de gracia.
Las jugadoras estadounidenses tendrán la oportunidad de resarcirse en tres días. El próximo martes jugarán en Filadelfia el segundo partido de preparación para el mundial que defiende España.








