Soledad Andreani (43), la ex pareja de Claudio Barrelier (33), el principal acusado preso por el femicidio de Agostina Vega (14) en Córdoba, fue indagada este viernes por el encubrimiento del crimen y se negó a declarar. Solo se limitó a decir ante el fiscal de la causa que ella es inocente, confirmaron sus abogados a Clarín.
Además de haber sido pareja de Barrelier, Andreani es la dueña del Ford Ka negro en el que los investigadores creen que el femicida trasladó los restos del cuerpo de la adolescente desde su casa hasta el descampado donde fueron encontrados una semana después.
La mujer, apodada como “La Gringa”, es, al igual que su ex pareja, fanática del club Instituto de Córdoba y está imputada de encubrimiento agravado, delito por el que seguirá detenida mientras avanza la investigación.
“Ella quedó pegada en esto solo por prestar un auto a su pareja, cosa que hacía con habitualidad”, dijo a la prensa Ángelo Giorgetti, codefensor de Andreani junto a Marina Romano, este viernes en los tribunales de Córdoba.
“Pruebas concretas no hay ninguna. Son solo suposiciones y conjeturas de la fiscalía. Ella no hizo manifestaciones. Negó el hecho y se abstuvo de declarar”, aseguró Giorgetti, quien adelantó que analizará los elementos en el expediente durante el fin de semana y luego pedirán la libertad de a acusada.
“Ella está tranquila y sostiene su inocencia”, añadió el abogado, que explicó que el secreto de sumario se levantará durante la tarde de este viernes.
Andreani habló con Clarín antes de ser detenida y sostuvo que con Barrelier salieron durante cuatro meses hasta que unos días antes del asesinato de Agostina tuvieron una pelea y se distanciaron. A pesar de eso, la mujer reconoció que continuaron en contacto: “Seguimos hablando siempre por mensaje”, había dicho en esa oportunidad.
Este jueves había sido el turno de Fassetta (47), también acusado de encubrimiento agravado por mediar violencia de género. Y, al igual que Andreani, negó los hechos ante el fiscal Raúl Garzón.
“Mi cliente declaró que es inocente de lo que se le imputa. No es que se negó a declarar, lo que pasa es que no están detalladas las cosas, muchas fueron sacadas de contexto y no figura la cronología, el por qué de la imputación”, explicó a Clarín Eduardo Allende, el defensor de Fassetta.
“Las pruebas que tiene el fiscal no ocurrieron cronológicamente como dice la fiscalía. Sobre la pieza acusatoria, mi cliente dijo que las cosas no se dieron como las menciona el fiscal en la acusación”, agregó Allende.
Y cerró: “Estoy subiendo un escrito con un pedido de ampliación de indagatoria. Él estaba muy nervioso y no podía hablar dos palabras seguidas sin largarse a llorar. La semana que viene le van a hacer una ampliación de la indagatoria. Ahí va a contar toda la historia y va a aceptar preguntas del fiscal”.
Agostina salió engañada de su casa el sábado 23 de mayo para encontrarse con Barrelier cerca de las 22.30. Ya se habían visto ese día más temprano en una canchita y en un cumpleaños. Según la reconstrucción de la fiscalía, la adolescente murió entre las 23.30 de esa noche y las 5 del domingo 24.
Recién ese domingo, cuando Agostina ya estaba muerta, Barrelier volvió a comunicarse con Andreani. La llamó alrededor de las 5.30 y le preguntó por qué lo había bloqueado. Pero ella, le explicó que “solo lo había eliminado y él le pidió que se reunieran a hablar” y que le prestara el auto. Según la acusación, el Ford Ka negro fue utilizado para trasladar el cuerpo al descampado en el finalmente la encontraron siete días después.
De acuerdo a la investigación, Agostina tomó un remís hacia la casa de Barrelier, en el barrio Cofico, donde fue vista por última vez. Las cámaras de seguridad registraron cuando la adolescente entró a la vivienda del acusado, pero no la detectaron saliendo.
Mientras se buscaba a Agostina, Barrelier fue detenido e imputado inicialmente por privación ilegítima de la libertad en función de los elementos que lo señalaban como la última persona que había estado con la víctima antes de su desaparición.
El 30 de mayo, tras una semana de búsqueda, los investigadores encontraron el cuerpo descuartizado en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, en el sur de la capital cordobesa.
Colaboró María Florencia Miozzo.








