Hay una esquina de Buenos Aires que, desde hace días, está copada por Moria Casán: la gigantografía de la diva del espectáculo argentino anuncia el estreno en Netflix de la serie que cuenta su vida. Atraviesa su escote una barra de hierro específicamente diseñada para que las personas que pasan por la acera puedan aferrarse; una invitación literal a probar lo que Moria acusa de hacer a quienes aspiran a elevar su popularidad rivalizando con ella: colgarse de sus tetas.








