El precio del dólar en Bolivia se elevó la última semana hasta un número récord desde que asumió el presidente Rodrigo Paz, hace casi seis meses. La llegada del mandatario vino con optimismo: la cotización de la divisa en el mercado paralelo pasó de 17 bolivianos por dólar en septiembre pasado a 8,51 en diciembre. El periodo ilusorio parece haber terminado porque estos días se cotiza por encima de los 10 bolivianos. Detrás está una nube de incertidumbre que se proyecta sobre el país: las exigencias para contener en la población el gris pronóstico económico vaticinado y la distribución de gasolina de mala calidad se han expresado en marchas y anuncios de bloqueo de carreteras, donde existen voces que incluso piden la renuncia del presidente.
La crisis de la gasolina y la presión social llevan al dólar a un récord durante la era Paz








