Tal como anticipó PERFIL el sábado pasado, la CGT empezó a darle fuerza a un plan de lucha contra el gobierno de Javier Milei. Será un esquema basado en manifestaciones continuas junto a otros perjudicados por la motosierra libertaria que intentará consagrar un nuevo paro nacional. Pero todavía persisten diferencias de carácter interno.
Según pudo saber ese medio de parte de fuentes sindicales, todavía persiste malestar contra el secretario de Interior de la central obrera, Héctor Daer. El ex triunviro hace dos semanas, cuando la central obrera anunciaba sus próximas acciones, viajó a la provincia de Santa Cruz para ver al gobernador de la provincia, Claudio Vidal.
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“Hace la suya, como siempre, en vez de estar acompañando y encima fue a ver a un gobernador que lo único que hace es entregar derechos”, lanzaron en la calle Azopardo sobre la actividad del hombre fuerte de Sanidad. La crítica al mandatario provincial por una parte de la dirigencia gremial está determinada por los apoyos legislativos que le brindó en los últimos meses a la administración de La Libertad Avanza.
Un dato que en el consejo directivo cegetista no pasó desapercibido: el día que se votó la reforma laboral, Vidal estuvo transitando los pasillos de la Casa Rosada. Muchos sospechan que el dirigente, con pasado sindical ya que fue la cara visible del Sindicato de Petroleros y Gas Privado, “entregó” votos de sus legisladores a cambio de fondos para sus arcas.
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Cerca de Vidal, además de rechazar esa versión, solo reconocen que el panorama es complejo y deben frenar la posibilidad de que “vuelva el kirchnerismo”. Pero para una buena fracción de la CGT, el argumento no es suficiente y hoy está en la lista roja, como Daer, a quien no le perdonan “el faltazo” que pegó en una jornada clave.
Por otro lado, el plan de pelea tomó forma. El martes a la mañana, la CGT, las dos CTA y la UTEP acordaron su primera marcha el miércoles 22, junto a los jubilados. Y el próximo 7 de agosto, en el Día de San Cayetano, patrono del Trabajo.

Son los primeros movimientos de semejante envergadura luego de que todos los colectivos sindicales se manifestaron en las calles durante la era libertaria. Y, paralelamente, trataron de frenar las iniciativas del Gobierno en tribunales, como sucedió con el decreto 70/2023 y con la ley de reforma laboral.
Las centrales también confirmaron que “este plan tendrá su continuidad con una movilización al Ministerio de Economía durante la tercera semana de agosto”, en contra del plan económico que lleva adelante el presidente Milei, junto “la política de endeudamiento” que sostiene su gestión de la mano de Luis Caputo.
“Es importante fortalecer la solidaridad con cada conflicto que se está llevando adelante en todo el país, y alentar las movilizaciones conjuntas que vienen realizando las centrales en las provincias promoviendo plenarios, asambleas y acciones coordinadas que amplíen la participación, fortalezcan la organización y consoliden el plan de lucha de alcance nacional. Esto en camino a construir una acción federal que exprese en las calles la fuerza de las organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles y populares de la Argentina”, manifestaron.
Asimismo, remarcaron el avance hacia un paro general “que exprese el rechazo del conjunto del movimiento obrero y del campo popular” a las políticas que “deterioran” el trabajo, los salarios, las jubilaciones y las condiciones de vida de los ciudadanos.
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