El próximo 25 de octubre se llevarán a cabo las elecciones presidenciales del Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, en una jornada que podría marcar un hito para la institución. Próximo a cumplir 150 años de historia, uno de los clubes más tradicionales del país podría tener, por primera vez, una mujer al frente. Mónica Lordi, actual vicepresidenta de GEBA, se postula a la presidencia y dialogó con Clarín sobre sus propuestas y el proyecto que busca impulsar en el club, en sintonía con los cambios que atraviesa la sociedad actual.
El rol de la mujer en la dirección de un club
La abogada se encuentra ante una oportunidad histórica, pero también frente al desafío personal que implica asumir una candidatura que le exige reorganizar sus tiempos y resignar parte de su vida personal. En la actual comisión directiva, cuenta que en más de una ocasión sintió que sus opiniones no tenían el mismo peso que las de sus pares varones y que, para lograr una mayor repercusión, otras personas terminaban tomando la voz por ella.
-¿Cómo estás viviendo el proceso previo de la candidatura?
-Te modifica bastante el diario. Yo obviamente tengo un trabajo. Los cargos directivos en el club son ad honorem. Así que, bueno, uno tiene que seguir adelante con su vida normal. Ya te digo, trabajo, familia, hijos. Entonces, bueno, tenés que modificar tus horarios cotidianos y toda actividad para poder darle espacio a la construcción de una propuesta seria y también el espacio de ir escuchando a los distintos socios y a los distintos deportes para ver cuáles son las necesidades.
-¿Dudaste mucho en presentarte como candidata: es una decisión que puede cambiar tu vida?
-Respecto de lo personal, la verdad que la decisión no fue fácil, porque esto implica un montón de tiempo que uno le tiene que dedicar, y ese tiempo que vos le dedicás se lo quitás a otras cosas, ¿no? Uno se lo quita al trabajo, se lo quita a la familia, se lo quita a los amigos, a la práctica del deporte. Genera ansiedad, miedos, nervios…
-GEBA está cerca de cumplir 150 años y, en caso de ganar la elección, podrías convertirte en la primera mujer en presidirlo. ¿Qué significa protagonizar ese cambio histórico?
-Un honor enorme. Es un club que tiene muchísima historia, que siempre fue conducido por hombres. Esto no lo critico, no digo que esté mal. Pero bueno, es una sociedad que siempre tuvo hombres en los lugares de liderazgo o de conducción. Recién hace pocos años que las mujeres estamos empezando a ganar un poco de terreno en eso y se está empezando a valorar lo que la mujer le puede aportar a todos estos espacios, que es un poco más de empatía y esa pata de escucha. La realidad es que tenemos una sensibilidad diferente a la que tienen los hombres, ni mejor ni peor, pero es distinta. Y eso nos permite, tal vez, abordar las cosas desde otra óptica. Hay algunos conflictos que tal vez para un hombre pasarían por alto y las mujeres tenemos otra capacidad de analizar las cosas, por ahí desde lo más sentimental, no sé si humano es la palabra, pero tenemos otra sensibilidad, eso es una realidad.
-¿Cómo cuáles, por ejemplo?
-Mirá, algo muy puntual. La realidad es que la sociedad va cambiando, ¿no? La composición de la sociedad va cambiando. La estructura de las familias va cambiando. Están conformadas de distintas maneras. Vos tenés familias hoy por hoy que son mamá y mamá, o papá y papá, o familias ensambladas. Muchos padres que van al club con sus hijas pequeñas, y hoy por hoy no tenés un vestuario en donde esos papás puedan ingresar con sus hijas y cambiarlas.
-Son situaciones cotidianas que generan un inconveniente…
-Claro. Por ejemplo, un papá varón que tiene una nena de tres años, la quiere llevar a hacer deporte al club. Cuando termina de hacer deporte, ¿dónde la baña?, es todo un tema. A mí me ha pasado de por ahí estar y conocer a algún papá y que me pida ‘¿me la mirás que va a ducharse?’ Sí, claro, y uno se queda ahí mirando que la nena no necesite nada o asistiéndola. Me parece que eso no está bueno. Entonces uno tendría que pensar en ese tipo de situaciones, que los hombres pasan por alto. Y no son cosas que para nosotras se escapen de cuestiones que hay que solucionar.
-¿Te encontraste con algún tipo de resistencia o recibiste comentarios por el hecho de ser mujer durante este período de elecciones?
-La realidad es que sí. Hoy por hoy, en la mesa de comisión directiva, las opiniones que son vertidas por las mujeres no tienen el mismo asidero que una opinión vertida por un varón. Muchas veces me pasa que hay cosas que quizás quiero plasmar o que quiero decir, y tengo el convencimiento de que si las digo yo van a tener una repercusión, y si las dice otra persona, van a tener otra.
-¿Por qué crees que ocurre eso?
Hay veces que estás frente a personas que están hace muchos años dirigiendo y esas cosas pasan. No es una cuestión menor, pero bueno, hay cosas que no son tan fáciles de cambiar de un día para el otro. No es mala voluntad de la otra persona; es una cuestión cultural.
Con Mónica Lordi a la cabeza, los integrantes de la Lista Rosa para las próximas elecciones del Club GEBA.Continuidad y cambios
Lordi forma parte de la actual comisión directiva desde 2022, encabezada por el presidente Víctor Lamberti, y conoce desde adentro el funcionamiento y las decisiones de la institución. Con dicha experiencia, analiza el rumbo del club de cara a una posible nueva gestión.
-En caso de ganar, ¿qué aspectos de la gestión actual mantendrías y cuáles cambiarías?
-Lo primordial es escuchar al socio. En estos últimos dos años, el espacio nuestro tuvo a cargo la Comisión de Obras y la Comisión de Deportes. De la mano de esas dos comisiones, se hicieron un montón de obras destinadas a mejorar los deportes y las necesidades de los deportistas. Eso se logró a partir de escuchar a la gente.
Lista Rosa Club GEBA
-¿De dónde vienen los integrantes de tu equipo?
-La mayoría de quienes formamos parte de nuestro espacio somos deportistas, fuimos deportistas de alto rendimiento o somos padres de deportistas de alto rendimiento. Por eso, entendemos perfectamente las necesidades que tienen. Hay deportes que son más populosos y otros que son más pequeños, y muchas veces los recursos se destinaban principalmente a los más populares, mientras que los demás no recibían la misma atención ni tenían cubiertas todas sus necesidades. La realidad es que cuando una familia va a un club, cada integrante puede elegir una actividad diferente. Los chicos pueden interesarse por deportes que no son los más populares, como pelota paleta o gimnasia artística. ¿Por qué no pueden tener esa misma atención? La finalidad es que todos tengan la posibilidad de hacer lo que les gusta.
El Club de Gimnasia y Esgrima promueve la práctica de alrededor de 30 disciplinas diferentes. Foto: GEBA“Hoy por hoy tenemos 16 deportes que son federados. Dentro de esos deportes, hay algunos que son súper habitarios y otros que no. Nosotros no tenemos la capacidad de decidir cuál es más importante que otro. Es como que cada deporte es un club dentro del club, porque cada uno se maneja de una forma independiente. Entonces, nosotros lo que tenemos que lograr es la unidad, que GEBA sea todo un club. Que haya una comunidad entre los distintos deportes y lograr mantener la comunidad, que es el patrimonio más importante que nosotros tenemos”, sigue Mónica.
El Club de Gimnasia y Esgrima promueve la práctica de alrededor de 30 disciplinas diferentes. Foto: GEBAUn club por y para sus socios
La candidata plantea su posición frente a la privatización y la tercerización de actividades en el club. Su propuesta apunta a profesionalizar la gestión y aprovechar los recursos genuinos de la institución, con el objetivo de que esos ingresos se traduzcan en mejoras para los socios y en el desarrollo deportivo.
-¿Cómo puede GEBA aprovechar comercialmente su patrimonio y generar recursos propios sin depender de terceros o de capital privado?
-En realidad lo que hay que hacer es ordenar, ser ordenado, ser prolijo. Actualmente podríamos decir que estamos en equilibrio. La realidad es que GEBA no es una empresa que a fin de año tiene que repartir ganancias. Es una asociación civil que tiene como finalidad brindarles a los socios lo que necesitan. Lo que ingresa hay que invertirlo en los deportes, en las actividades sociales y en generar propuestas para toda la comunidad, tanto para deportistas como para no deportistas.
-¿Apuntan a tener sponsors?
-Obviamente que sí, podés tener auspiciantes. Nosotros usamos mucho lo que son carteles de publicidad en los deportes, auspicio en las camisetas. Todo eso suma. Pero, hoy por hoy el dinero está dentro del club. Lo que tenemos que hacer es gestionarlo para que ese mismo dinero vuelva a los socios.
El Club de Gimnasia y Esgrima promueve la práctica de alrededor de 30 disciplinas diferentes. Foto: GEBA-¿El gran ingreso son los socios?
-Tenemos una masa societaria grande y mucho potencial para poder lograrlo. Yo no creo que necesitemos inversiones externas. Hoy estamos haciendo una pileta. La que teníamos tenía algunos inconvenientes y estamos sacando adelante esa obra. Es una obra que nos salió un montón de plata y la pudimos hacer. Creo que, si uno proyecta las cosas que se van necesitando en los distintos deportes, en las distintas actividades o incluso en los espacios comunes, no veo inconvenientes para que podamos lograrlo.
Un club, tres sedes
Sede San Martín.GEBA promueve la práctica de alrededor de 30 disciplinas diferentes, lo que lo posiciona como uno de los clubes más destacados del país. Cuenta con tres sedes ubicadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: San Martín y Jorge Newbery, ambas situadas en el barrio de Palermo, y la sede central Aldao, sobre la calle Bartolomé Mitre.
-¿Cómo se encuentran actualmente las sedes? ¿Cómo se hace para gestionar tres a la vez?
-Hay dos sedes que están en Palermo y son más o menos similares; lo único que las difiere es que una es bastante más grande que la otra y no se practican los mismos deportes. Después está la sede Aldao, en el centro, que es un edificio bastante antiguo y donde funciona la administración central del club.
Sede R.C Aldao.Muchas de las sedes son muy viejas y hay espacios que se han vuelto muy obsoletos. Ahí es donde se te va mucho el costo de mantenimiento. Entonces, de alguna manera, tenés que buscar la transformación de esos espacios. Hoy incluso nos falta espacio para algunos deportes, así que hay que buscarle la vuelta y optimizar todos los espacios que tenemos, todos los recursos económicos y humanos.” Cada sede tiene su personal y un responsable, además de un gerente operativo. Lo que sí obviamente, si hay una sede que necesita un personal puntual para solucionar una cuestión, bueno, va un empleado de una sede a otra y ayuda, da una mano. No es que cada una se maneja de forma independiente: somos un club, no tres clubes distintos”, explica Lordi.
Sede Jorge Newbery.-¿Qué información sobre las cuentas y las obras puede conocer el socio?
-A partir de las obras que hicimos desde la Comisión de Obras, se generó un centro de costos específico para cada una. Cada gasto queda registrado ahí. Antes no estaba implementado de esa manera, pero ahora sí. Para poder hacer una obra, primero se establece cuánto va a tardar y cuál es el patrimonio que se va a destinar. Además, se piden distintos presupuestos, se analizan los antecedentes financieros y las referencias de las empresas antes de tomar una decisión. Todas las decisiones de esta envergadura se toman en comisión directiva y quedan plasmadas en las actas, que se publican en la página web del club y pueden ser consultadas por los socios. También pueden acercarse a la secretaría y pedir información.
En este aspecto, Lordi recalca algo: “El socio lo que tiene que entender es que es dueño del club. Tiene el derecho y la obligación de saber qué se hace con el patrimonio. Cuanto más gente se involucre, va a ser más fácil para todos”.
Yanina Bonet (tesorera), Mónica Lordi (presidenta) y Darío Autorde (vicepresidente), integrantes de la Lista Rosa.-En caso de que te toque ganar la elección. Una vez finalizado tu mandato, ¿qué te gustaría que se destaque de tu presidencia en GEBA?
-Me gustaría que la gente sienta que el corazón del club es el deporte, que el foco se puso en el deporte y que los deportistas sientan que fueron acompañados. Nos debemos poder estar más presentes para esos deportistas y brindarles a todos las herramientas para que puedan soñar con esa posibilidad. Eso implica hacer un montón de trabajo; no se va a lograr en cuatro años, pero hay que encaminarlo por ese lado. También me gustaría que otros sectores, como por ejemplo, los adultos mayores, sientan que tienen un espacio importante dentro del club. Muchas veces son un poco relegados, pero son socios de hace muchísimos años y es gente que nosotros tenemos un montón para poder ofrecerles. Es cuestión de ponerle un poco de cabeza, encontrarles el espacio y reconocerlos también.








