El último sábado, un día después de que el Poder Judicial archivara la investigación por lavado de activos que lo tuvo tres años bajo arresto domiciliario, el expresidente Pedro Pablo Kuczynski recibió en su casa de San Isidro a una visitante improbable: Keiko Fujimori, la rival política que contribuyó decisivamente a su caída en 2018. “Nuestro país necesita dar vuelta a la página y mirar hacia el futuro”, escribió después la candidata, que el 7 de junio disputará una segunda vuelta contra el izquierdista Roberto Sánchez.
La batalla por parecer menos autoritarios o menos radicales: Fujimori y Sánchez pulen su imagen presidencial








