La controversial Ley 1720, que planteaba la mayor reforma agraria del siglo en Bolivia, fue abrogada la noche del martes por la Cámara de Senadores. La norma permitía la conversión voluntaria de la pequeña propiedad agraria a mediana, convirtiendo a la tierra en un activo financiero y garantía para créditos, pero perdiendo su característica de inembargabilidad. Varios campesinos percibieron una amenaza de mercantilización del territorio y, desde el día en que la ley fue promulgada, el 26 de marzo, agricultores amazónicos emprendieron una marcha de casi 1.000 kilómetros hacia La Paz, sede de Gobierno. Confederaciones campesinas de otras regiones del país se sumaron al reclamo y mantienen bloqueadas las carreteras de la capital administrativa desde hace una semana.








