Una situación atípica causó un gran descontento entre las defensas de los imputados por la muerte de Diego Armando Maradona, luego de que el presidente del tribunal advirtió al testigo Maximiliano Pomargo que podría autoincriminarse y que eso conllevaría a “incrementar un riesgo sobre la responsabilidad médica en la muerte del ex capitán de la Selección Argentina”.
Pomargo llevaba declarando casi ocho horas cuando Fernando Burlando tomó su turno para interrogarlo. El eje de su cuestionario principalmente fue la exhibición de chats entre el testigo y el neurocirujano Leopoldo Luque.
“Por favor, que no se los lleven ellas a la casa. Hablá con el director. ¿Cuento con eso?. No pasa por eso, pasa que Gianinna no se lo lleve. Te tenés que encargar de eso. Este es un favor personal porque de eso depende el trabajo de todos. El viernes sería ideal (…) No boludo, lo perdemos si se va de Gianinna. Me quiero quedar tranquilo y que domines los médicos lo que les digan a las hijas. En esta etapa haceme caso a morir”, le decía Pomargo a Luque el 7 de noviembre de 2020, mientras Maradona estaba internado en la Clínica Olivos.
Luque le contestó: “Ok, le vamos a encontrar la vuelta. Morimos con esa, no lo llevamos”.
Esta conversación generó la advertencia de Alberto Gaig, presidente del Tribunal N° 7 de San Isidro, a cargo del debate.
“Le debo advertir que puede negarse a declarar. Puede haber un tipo de responsabilidad de incrementar un riesgo sobre la responsabilidad médica”, expresó Gaig.
De inmediato, Francisco Oneto, defensor de Luque, tomó la palabra y expresó su sorpresa ante los dichos del juez.
La situación generó tensión en la sala, puntualmente del lado de gran parte de las defensas. Se dictó un cuarto intermedio donde todos los abogados de los imputados se reunieron para decidir en conjunto qué planteo realizar.
Por lo bajo, varias de las partes mencionaron lo grave de la situación y que una de las medidas a optar podría ser la recusación. El fantasma de una posible nueva nulidad volvió a presentarse en los tribunales de San Isidro.
“Yo no vuelvo a un tercer juicio”, dijo uno de los defensores, en un tono entre bromista y seriedad.
Finalmente, los jueces ingresaron a la sala y los abogados se sentaron en sus lugares. La tensión se sentía en el lugar. El que primero tomó la palabra fue el presidente del tribunal.
“La advertencia al testigo no incriminó a nadie, solo buscó resguardarlo de una futura responsabilidad que no sabemos. Por mayoría se va a seguir con la declaración de testigo sin advertir”, afirmó Gaig.
Roberto Rallín, también defensor de Luque, tomó la palabra y pidió un cuarto intermedio hasta la próxima jornada, que será el lunes, ya que se habilitó la feria judicial para continuar con el debate.
En ese momento Gaig interrumpió al defensor y dijo, con firmeza, que si “van a anunciar recusar a alguien” él iba a continuar con el debate, algo que sostuvo desde la primera audiencia de presentación de pruebas. La gran mayoría de los defensores expresaron que no iban a recusar. Francisco Oneto tomó la palabra y le dijo al presidente del tribunal que le tiene “respeto profesional y afecto personal” pero advirtió: “En lo profesional me movió la estantería y necesitamos tiempo para un planteo serio”.
Francisco Oneto, abogado del médico Leopoldo Luque en le juicio por la muerte de Diego Maradona. Foto: Francisco Loureiro“¿Van a cuestionar que el testigo no siga declarando?”, preguntó Gaig, y continuó.
“Este tribunal y este presidente no quieren generar ninguna interpretación innecesaria. Mi deber es garantizar institucionalmente al testigo, la advertencia queda sin efecto”, anunció el magistrado, y luego indicó que su voto fue en disidencia de sus dos colegas, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Pero el tema no terminó allí. Nicolás D’Albora, abogado de la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, sostuvo que necesitaban “analizar seriamente” lo ocurrido.
Para calmar la situación, Ortolani expresó que se podría seguir con la declaración del testigo y las defensas tener tiempo hasta el lunes para realizar alguna exposición. “Puede no haber planteos y retomar esta declaración el lunes traería consecuencias negativas”, planteó.
Tras darle vista a las partes, desde el Ministerio Público Fiscal coincidieron con la postura de que el testigo tenía que seguir declarando y que “en el devenir de la sentencia se entenderá si tiene alguna vinculación o algún tipo de delito. Creemos que están resguardadas las garantías”, indicó el fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari.
Todos los abogados de la familia de Maradona adhirieron a la postura de la fiscalía, mientras que las defensas tampoco se adhirieron al planteo.
Los abogados de Nancy Forlini, Nicolás D’Albora y Agustín Varela, en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Foto: Francisco Loureiro.El único letrado que tomó la palabra fue Marcelo Rodríguez Jordán, uno de los defensores de la psiquiatra Agustina Cosachov, quien tiene una extensa trayectoria profesional como defensor público en San Isidro, pero en los últimos años se volcó a la actividad privada donde representó, entre otros, a Nicolás Pachelo, condenado en Casación por el crimen de María Marta García Belsunce.
“El que está condicionado es el testigo que se amparó a negarse a declarar”, afirmó Rodríguez Jordán, lo que derivó en una respuesta de Gaig: “Hace 40 años que trabajo y resguardo al testigo. Yo creo que puede implicarlo en un futuro, ahora no vi ningún delito”.
Oneto y D’Albora volvieron a pedir un cuarto intermedio, sin éxito. Tras ello el testigo Pomargo regresó a la audiencia y continuó su declaración que se extendió por al menos dos horas.
Antes de terminar la jornada, cerca de las 23, Gaig volvió a tomar la palabra y se refirió nuevamente a lo acontecido tiempo antes.
“Dejo constancia desde la presidencia que quiero que, a pesar de quedar en minoría, mi férrea postura de cuidar las garantías constitucionales para todas las partes y los testigos. Retomamos el lunes, sin ningún pedido”, concluyó.








