El presidente José Antonio Kast, en su primera Cuenta Pública realizada este lunes ante el Congreso, a 82 días de asumir en La Moneda, ha arrancado su discurso, tal como se esperaba, con la seguridad, pues fue promesa de campaña. Según las encuestas, sin embargo, es su área más débil, y donde ha perdido credibilidad. “La seguridad no es algo que cambie de un día para otro”, ha dicho en el Parlamento, al referirse que al 31 de mayo en Chile se han registrado 378 víctimas de homicidios, mientras que en el mismo periodo del año pasado eran 444. “Son cifras aún muy altas (…), pero muestran que se empiezan a consolidar mejores resultados”, dijo. Previamente, el domingo, el mandatario había allanado el camino para su intervención, ante las altas expectativas que generan sus compromisos en sus votantes, que exigen cambios rápidos. Por ello, ante un grupo de vecinos de Villa Alemana, una ciudad a unos 130 kilómetros de Santiago habló en el mismo sentido: les dijo que todo lo que plantearon en la campaña lo van a cumplir, pero “paso a paso. Vamos a enfrentar la inmigración ilegal paso a paso, y vamos a ir por los delincuentes paso a paso”.










