Los equipos de rescate italianos llevan una semana buscando a la corredora canadiense Kalie McCrystal, que salió el 1 de septiembre a hacer un entrenamiento en su plan para asaltar el récord de subir y bajar al Cervino y no se ha vuelto a saber de ella, pese a estar en una de las zonas del mundo con más experiencia y medios para emprender búsquedas de este estilo. El Cervino es uno de los picos de los Alpes más transitados por excursionistas y alpinistas. Tras intentarlo con helicópteros, han recurrido a los drones para llegar a lugares más aislados, trabajando con el escenario de que esta mujer, con una nutrida experiencia en la montaña a sus 38 años, se haya precipitado por uno de esos cortados de difícil acceso.
McCrystal estaba en Cervinia reconociendo la ruta de la Cresta de Leone con el objetivo de subir y bajar la vertiente italiana de uno de los picos más emblemáticos del mundo –de 4.478 metros de altitud sobre el nivel del mar, fue durante años la imagen de la marca de chocolate Toblerone– en menos de cinco horas. La prueba de que no era algo improvisado es que aplazó su primer intento por unos desprendimientos que complicaron la ruta en la víspera. Es una modalidad conocida como Fastest Known Time (FKT), el tiempo más rápido conocido. Se trata de la línea más rápida hasta la cima y está equipada con cuerdas fijas para atravesar los tramos más técnicos de la parte superior. Es un reto de primer orden porque combina correr con orientarse en terreno alpino, algunas trepadas de enjundia y habilidad en el descenso.
Al igual que proliferan los alpinistas en una montaña con más de 500 muertes desde que fuera hollada por primera vez en 1864, también lo hacen los corredores. La australiana Milly Young dejó el 22 de julio el récord femenino en 5h17m44s. Batió el registro de Emelie Forsberg, de 2013, en casi 34 minutos. Una prueba de la evolución de las velocidades para moverse por terreno técnico, que van de la mano de los riesgos asumidos para ello. El récord masculino lo ostenta desde 2013 Kilian Jornet: 2h52m2s; su video de bajada fue tan estético y vertiginoso que dio la vuelta al mundo. Desde entonces, otros corredores conocidos por su buen manejo en terreno técnico como el leonés Manuel Merillas lo han intentado. Cuando Young iba hacia el récord femenino, se cruzó al italiano Nadir Maguet, que no pudo bajar de las tres horas.
No era un reto nuevo para McCrystal, que antes hizo el FKT del lado suizo del pico, también conocido como Matterhorn, por la Hörnli Ridge, desde Zermatt, en 6h47m33s. Parte de un verano alpino en el que compitió en el Trofeo Kima, con 52 kilómetros y 4.200 metros de desnivel, para ser cuarta con un tiempo de 7h59m35s, una carrera que atraviesa zonas tan técnicas que exige llevar casco. Las Skyrunner World Series, el circuito al que pertenece el evento, definen a la canadiense como una corredora de talla mundial, con muchos años de experiencia en terreno técnico de alta montaña. “Es una montañera exitosa y altamente cualificada con una extensa experiencia en los desafiantes entornos alpinos”.
El último contacto con McCrystal, abogada especializada en arbitraje internacional y profesora universitaria afincada en Squamish (Columbia Británica), está datado a las 15.45 horas del 1 de septiembre. Coincidió en su bajada por la cresta con un guía, con el que compartió que estaba entrenando para el récord. También fue vista por un grupo de alpinistas polacas. Ella misma publicó una fotografía por encima del refugio Jean-Antoine Carrel, por encima de los 3.800 metros, con vestimenta ligera: pantalón corto y camiseta blanca. También portaba una mochila de trail donde los corredores suelen llevar prendas de emergencia como chaqueta impermeable o manta térmica.
La desaparición de una montañera acreditada activó la búsqueda de cuerpos de rescate con un amplio bagaje. El Soccorso Alpino Valdostano, el Soccorso Alpino della Guardia di Finanza de Cervinia y los Vigili del Fuoco pusieron en marcha un dispositivo amplio en las dos vertientes del pico. Los reconocimientos visuales en helicóptero no han dado resultado. Tampoco el detector RECCO, pensando en que pudiera llevar un dispositivo que usan también los esquiadores ante avalanchas. No hay rastro de su teléfono móvil; una amiga lanzó una petición a quienes le escribieron aquel día para determinar en qué momento dejó de recibir los mensajes, por si servía para acotar la zona de búsqueda. Los guías trabajan a diario en la cresta, así que las vías principales de acceso están más que peinadas. El lunes añadieron los drones en busca de puntos más recónditos, pero volarlos requiere una meteorología favorable. Su familia está colaborando con los equipos de rescate. El precedente más reciente es de un alpinista finlandés desaparecido en junio y de cuyo rastro aún no hay pista.
McCrystal ganó en febrero 4 Refugios en Argentina, la carrera más antigua de Patagonia, parte del circuito Skyrunner, conocida por su tecnicidad. Una viajera habitual, curtida en competiciones internacionales a lo largo del último lustro, fue duodécima en la distancia de maratón del Mundial de Canfranc en 2025, una de sus mejores actuaciones. Ha competido desde 2024 en carreras españolas como Calamorro, Acantilados del Norte o Zegama-Aizkorri.









