“Jugamos para que el último partido de Messi no llegue”

“Jugamos para que el último partido de Messi no llegue”

“Es con el alma, es por Argentina”. La bandera es premonitoria. Es de la familia de Leandro Paredes y la sostienen sus dos hijos mayores en el palco del imponente estadio de la ciudad de Atlanta. El reloj marca noventa minutos y catorce segundos. El tiempo podría haberse detenido en ese instante del partido contra Egipto. Pero el mediocampista de Boca tenía otros planes. Hizo su propio gol con la salvada heroica contra cuatro “faraones” que corrían de contragolpe en una jugada que tenía destino final, justo después del empate de la Selección. En ese momento deja la piel por la Albiceleste, pero también por Lionel Messi. “Nosotros jugamos para que el último partido de Leo nunca llegue”, le dice a Clarín, más tranquilo, en la zona mixta.

“Recién estaba viendo el video. Me lo mandaron mis amigos y me hicieron ver. También hay alguno de mis compañeros. Se venían muchos, eran muy rápidos y creo que era una de las últimas del partido. Pero como digo siempre, la disposición de la Selección de representar a todo un país, de este equipo que para mí, como digo siempre, es un privilegio ser parte. Estamos para ayudar, para dar cada uno lo que puede en cada momento, y creo que hoy lo hicimos hasta el final“, le respondió a este diario sobre la jugada en la que le adivinó la intención a Omar Marmoush, uno de los mejores futbolistas de los africanos. Hizo estallar a los hinchas, que recordaron también sus dos barridas consecutivas en el tramo final del alargue contra Cabo Verde, el viernes pasado en Miami.

El emotivo final, con la remontada cristalizada, regaló muchas imágenes de sentimiento profundo por el capitán de la Scaloneta. “No le dijimos mucho. Tratamos de abrazarlo, de que él sienta que vamos a estar con él hasta el final. Para nosotros es un plus tenerlo con nosotros. Entonces creo que hoy dimos la cara otra vez”, se sinceró el hombre que hace pocos días cumplió 32 años, en plena Copa del Mundo.

“No hay muchas palabras para describir lo que pasamos, lo que vivimos, lo que sentimos al jugar con esta camiseta. Para mí es un orgullo ser parte de esta Selección, no tengo otras palabras porque realmente es un placer”, agregó.

Paredes, por lejos, fue el jugador que más tocó la pelota en el encuentro de los octavos de final. Fueron 130, ampliamente arriba de Enzo Fernández (96) y el propio Messi (91). En comparación con los egipcios, el que más tomó contacto con el balón fue Karim Hafez (65, exactamente la mitad). Tuvo, además, un 97 por ciento de efectividad en los pases. Solo erró cuatro de sus 119 intentos. Brutal.

Por eso Paredes mejoró a la Selección Argentina. Fue la resurrección de la Scaloneta, con algunos puntos a mejorar, pero mejores sensaciones que las que había dejado aquella victoria sobre los caboverdianos. “Fue un partido que se nos hizo cuesta arriba, que quizás habíamos preparado otro tipo de partido y que nos den unos golpes tan fuertes cuando creíamos que mejor estábamos de verdad que se sufrió. Nunca dejamos de creer, nunca dejamos de confiar, creo que habíamos hecho un gran partido, controlando casi siempre“, aseguró.

Hubo un momento vital y fue la criticada pausa de rehidratación que, en este caso, le vino bien a la Selección. Es que Messi justo había fallado el penal, había una sensación rara sobre lo que se venía, pero Argentina salió revitalizado de esos tres minutos en los que el común de la gente baila en las pantallas, mira a las porristas que hacen su rutina y

Lo más importante que tuvimos, que mantuvimos la paciencia y que intentamos seguir haciendo nuestro juego y no volvernos locos. Tratamos de transmitirnos confianza, de tratar de ser pacientes, de no volvernos locos porque estábamos haciendo, creo que a mi entender, el partido correcto. Y te repito, cuando mejor nos sentíamos nosotros en el segundo gol y más allá de eso, creo que sacamos el partido. Creíamos que podíamos pelear y así fue”, destacó.

El campeón del mundo hubiese sido titular si no llegaba lesionado a la gira previa para este Mundial. Así lo dijo Scaloni, quien lo ratificó dándole la responsabilidad de ser el cinco en solitario en un duelo tan determinante como ante los egipcios. Nada parece sacarlo del once titular de acá a lo que dure la estadía de la Argentina en esta Copa del Mundo. Y, de paso, les dejó un mensaje a los que esperan que ese momento de la eliminación llegue: “Van a tener que esperar un poco más”.