Además del retrato presidencial de José Antonio Kast, en el amplio despacho de la ministra de la Mujer y Equidad de Género del Gobierno chileno, Judith Marín, cuelgan solo dos cuadros. Ambos son citas bíblicas. También tiene pegado con cinta adhesiva un dibujo pintado por su hijo de siete años, fruto del matrimonio que contrajo a sus 20. Antes de convertirse en la jefa de Estado más joven del Gabinete en marzo pasado, con 30 años, fue muy activa tanto en el Partido Social Cristiano (PSC), como en su fe evangélica, abogando por el rechazo a la ley vigente de aborto en tres causales. Desde su nombramiento ha insistido en que el tema está zanjado en el Congreso y que las prioridades de la actual Administración no están en la llamada agenda valórica.










