El reconocimiento del Fondo Monetario Internacional sobre la existencia de gastos “bajo la línea” volvió a poner en discusión la sustentabilidad del superávit fiscal argentino. Para el economista José Castillo, el organismo terminó admitiendo algo que distintos analistas venían señalando desde hace tiempo: parte del equilibrio fiscal se sostiene mediante mecanismos de refinanciación de deuda que esconden costos futuros.
Castillo sostuvo que el Gobierno logró mostrar superávit gracias a una “creatividad contable” basada en la renegociación permanente de bonos en pesos. “El superávit fiscal alcanzado por el gobierno en estos últimos años en realidad tenía una creatividad contable y estaba escondiendo algo que hacía que fuera mucho menor”, afirmó.
Según explicó, los intereses de los títulos públicos se capitalizan y se incorporan nuevamente al capital de la deuda, evitando que aparezcan como gasto corriente inmediato. Sin embargo, advirtió que esa dinámica agranda el endeudamiento y posterga obligaciones hacia adelante. “Eso agrandaba la bola de ese endeudamiento”, remarcó.
Las advertencias del FMI y el problema de la deuda
El economista señaló que el FMI aprobó el nuevo desembolso para la Argentina, aunque acompañado de múltiples advertencias sobre inflación, déficit y reformas estructurales pendientes. “El título es bueno, el gobierno argentino cumple en general y el rumbo es correcto, pero inmediatamente después coloca un montón de cosas más”, explicó Castillo al analizar el último informe del organismo.
Entre las principales observaciones del Fondo, mencionó la necesidad de avanzar en una reforma fiscal, reducir exenciones impositivas, revisar el sistema previsional y garantizar mayores niveles de superávit para afrontar los vencimientos de deuda de 2027.
Además, indicó que el mercado también observa con preocupación la capacidad del Gobierno para refinanciar obligaciones futuras. “Muchos están mirando y dicen: bueno, entonces esto en algún momento va a tener un final”, advirtió.
Reforma fiscal, tensión con el FMI y jubilaciones
Castillo también marcó diferencias entre la visión económica del Gobierno y las exigencias del Fondo Monetario. Mientras el ministro Luis Caputo impulsa incentivos fiscales para atraer inversiones y reducir impuestos al sector exportador, el FMI reclama una mayor presión tributaria para garantizar el superávit. “Para el fondo la reforma fiscal es lo inverso”, sostuvo el economista, quien describió un escenario de “tira y afloje” entre ambas partes.
En relación con la reforma previsional, afirmó que el Gobierno no tiene previsto avanzar en el corto plazo, pese a la presión del organismo internacional. “El presidente Milei dijo que no forma parte de este mandato”, recordó.
Finalmente, Castillo advirtió que una discusión previsional sería políticamente compleja en el actual contexto social. “No veo por dónde podría ingresar un tema de reforma jubilatoria”, concluyó.








