Dos hechos, el mismo día, sacudieron la política porteña. Ambos se dieron el jueves pasado: por la tarde la Legislatura capitalina aprobó la ampliación presupuestaria y el RIGI de la Ciudad (régimen de incentivos a las inversiones como en Nación) de manera ajustada. Horas más tarde, Jorge Macri encabezó con la Policía de la Ciudad una serie de operativos en villas con 1.500 efectivos para buscar búnkers de drogas y celulares robados.
Por un lado, la acción en asentamientos está relacionada con la nueva campaña que lanzó el Gobierno de la Ciudad hace pocos días centrada en un solo concepto que abarca a todas las áreas de gestión: el orden. El jefe de Gobierno encontró un símbolo donde apoyarse para las políticas públicas y la comunicación. El orden al que refiere no solo es en materia de seguridad (que aparece como una de las áreas más valoradas en las encuestas de opinión pública) sino también en materia de higiene y tránsito, en lo social y en la prioridad para los porteños en el uso de los servicios públicos como hospitales, entre otras. Todo mirando a la reelección del año que viene.
Esta estrategia supone un posicionamiento más cercano a La Libertad Avanza y lejano a los viejos aliados de Juntos por el Cambio, en especial a Horacio Rodríguez Larreta.
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Los radicales, al igual que Larreta, hoy imaginan un camino distinto al PRO. Lo ven “derechizado” y coqueteando de manera frecuente con LLA. Es un límite, plantean, que no van a aceptar. Por ello, imaginan una gran primaria con fuerzas opositoras al partido amarillo.
Pero no todos los radicales piensan eso. Daniel “el Tano” Angelici le prometió, en varias oportunidades, al jefe de Gobierno que hará todo lo que está a su alcance para ayudarlo a reelegir. Con poderes plenipotenciarios en materia política, Angelici no descarta ninguna opción para 2027.
A tal punto que, si no se diera algún tipo de acuerdo con los libertarios, cree que el PRO debería retomar el contacto con Larreta y la UCR, al igual que con Graciela Ocaña, quien en un encuentro reservado con Jorge Macri le adelantó que el año que viene jugará. De este tema también habló el jefe de Gobierno con Patricia Bullrich, quien comenzó a hablar de la Ciudad con videos y fotos como si fuera a lanzarse como candidata. La senadora juega. Y le pidió a su equipo una actividad semanal y un plan de Gobierno. Ayer se la vio con la jefe porteña, la presidenta de LLA de la Ciudad, Pilar Ramírez y el diputado bullrichista Juan Pablo Arenaza. Siguen su camino sin Manuel Adorni.
El escenario está muy abierto en la Ciudad. Mauricio Macri sabe que la nave insignia de su partido tiene prioridad sobre todas las negociaciones que comenzarán a darse tras el Mundial. Hoy el jefe de Gobierno evita confrontar con el Gobierno nacional y, por el contrario, se concentra en fortalecer su gestión de la mano del jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, quien tiene a su cargo el área de Higiene, la principal queja de los porteños.
En términos políticos el jefe comunal piensa en una PASO con los libertarios, si es que no se logra un acuerdo que lo lleve como candidato. Tiene una jugada clave en su arsenal de posibilidades: es quien determine la fecha de las elecciones en la Ciudad.
Con todo, en el segundo semestre los asesores de Jorge Macri ya le comunicaron que podría haber dificultades para la gobernabilidad dado que el camino para las elecciones comenzará a notarse.
En ese marco, la caja de resonancia de la política será la Legislatura porteña donde en el PRO empiezan a visualizar que se complejizará, tras el Mundial, la sanción de nuevas leyes.
El aperitivo se dio el jueves: la ampliación presupuestaria se aprobó con 24 voluntades de 60, 21 negativas y 14 abstenciones incluida la bancada de LLA. En la discusión del RIGI los libertarios se pusieron al frente de la votación pero los radicales no acompañaron: se aprobó 32 a 27.
La sanción de ambas iniciativas expuso las dificultades y los números justos que tendrá el PRO, que tiene solo 12 bancas. Aunque Clara Muzzio y Silvia Lospennato, cada una por su lado, hayan invitado a almorzar a la presidenta del bloque del PJ, Claudia Neira, para intentar buscar acuerdos, nada avizora que cambie el escenario.
Eso sí, en estos días se lo escuchó a Alejandro “Pitu” Salvatierra vociferar contra los libertarios y admitir, en privado, que podía haber un acuerdo con Larreta si era necesario con tal de que no lleguen al poder porteño.
En ese escenario atomizado cobrará fuerza un monobloque: el de Eugenio Casielles, uno de los creadores de LLA, quien hoy ocupa su agenda junto a Dante Gebel como armador dilecto.
Al menos en la Legislatura trabajo habrá: son 60 legisladores y hay 29 comisiones. Ergo: uno de cada dos diputados puede presidir una. Pero, en rigor, son más: hay 8 comisiones especiales, seis que ya están funcionando.
Rápida de reflejos Sandra Rey (LLA) puso a su hijo abogado como director de la comisión de Cultura que preside.







