Hungría deroga la ley de Orbán que vinculaba pederastia y homosexualidad e impedía hablar de LGTBIQ+ en las escuelas | LGTBIQ+

Hungría deroga la ley de Orbán que vinculaba pederastia y homosexualidad e impedía hablar de LGTBIQ+ en las escuelas | LGTBIQ+

El Gobierno de Hungría ha derogado este martes parte de la legislación que perseguía a las personas LGTBIQ+ promovida por el Ejecutivo anterior, liderado por el ultra Viktor Orbán. Entre los cambios realizados, se ha modificado la legislación que vinculaba pederastia con homosexualidad así como la prohibición de hablar sobre la realidad LGTBIQ+ en el espacio público, en programas de televisión o en centros educativos. “Es un paso adelante importante y positivo”, han celebrado desde Hatter Society, la principal organización de defensa de los derechos del colectivo en el país de la UE. “Pero aún queda mucho por hacer”, han añadido.

Los cambios promovidos por Tisza, la formación conservadora a la que pertenece el primer ministro, Peter Magyar, elimina esas disposiciones de la denominada ley de protección del menor. Esa norma había sido modificada tras la aprobación de otra ley, la de propaganda anti-LGTBI, que imitaba a una similar promovida en Rusia por Vladímir Putin, de quien Orbán siempre ha sido uno de los principales aliados en la Unión Europea.

La clave normativa de la ley anti-LGTBIQ+ de Orbán, aliado de Trump y también de la extrema derecha de Vox, que fue aprobada en junio de 2021 era la mencionada ley de propaganda, que llevó a modificar otras normativas, como la de protección de la infancia. Así, el Ejecutivo ultra censuró en el espacio público cualquier mención “al cambio de sexo, la desviación respecto a la identidad conforme al sexo de nacimiento, así como a la homosexualidad”. En marzo de 2025, Orbán dio un paso más y ya no solo limitaba la libertad de expresión, sino también el derecho de reunión. De hecho, fue la base para que los ultras vetaran la celebración del Orgullo del año pasado.

La manifestación por los derechos LGTBIQ+ de este año, ya con Peter Magyar al frente del Gobierno, se ha celebrado con normalidad. Magyar se había comprometido, tras ganar las elecciones de abril, a desmontar el entramado erigido por el ultra Orbán: “Queremos un país que no sea vasallo de nadie, que no castigue a nadie por pensar distinto, por amar a alguien de forma diferente a la de la mayoría”.

Además, la ministra de Justicia, Márta Görög, se había comprometido a retirar las leyes que cercenaban las libertades individuales. Es lo que han hecho ahora a través de una norma denominada “modificación de determinadas leyes para reforzar los derechos y la seguridad de los niños”. Así, si antes se prohibía la “representación o promoción” de la diversidad sexual y de género en el contenido accesible para menores, el nuevo proyecto de ley protege a los menores del material que pueda “perjudicar gravemente el desarrollo físico, intelectual, emocional o moral del niño”.

Aunque las organizaciones LGTBIQ+ han celebrado el cambio, consideran que “el proyecto de ley es incompleto”. De ahí, que planteen “nuevos cambios legislativos para aplicar plenamente la sentencia del tribunal de la UE y proteger los derechos de las personas LGTBIQ+”. Según definió el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), las normativas promovidas por los ultras constituían “un conjunto coordinado de medidas discriminatorias” que vulneran “de manera manifiesta y especialmente grave” los derechos de las personas LGTBIQ+. El TJUE estimó en abril de este año que la ley húngara violaba los valores de la Unión al “estigmatizar y marginar” al colectivo, pues, entre otras cosas, vinculaba a las personas LGTBIQ+ con la delincuencia o la pedófila. Fue la primera condena a un Estado por atentar contra los principios fundacionales de los Veintisiete.

Aunque las modificaciones aprobadas por el actual Gobierno mejoran la calidad de vida de las personas LGTBIQ+, dejan intactas las disposiciones de la Ley Fundamental que estigmatizan al colectivo. Tampoco modifica otra norma sobre protección de las familias, que en uno de sus artículos veta a los padres y madres la mención sobre diversidad sexual y de género. Otra disposición de esta última norma que también permanece es la que establece que el Estado debe proteger “las instituciones de la familia y el matrimonio […] en las que la madre es una mujer y el padre es un hombre”. Previamente a la ley de propaganda, el texto afirmaba que el objeto de protección era “la familia y el matrimonio debido a su dignidad y valor inherentes”. Tampoco se ha modificado la mención al derecho de los menores “a una identidad correspondiente a su sexo asignado al nacer”.

“Si estas disposiciones permanecen en vigor, persistirá la discriminación contra las familias LGTBIQ+ y las familias monoparentales”, han alertado desde la Hatter Society, “además, las disposiciones tránsfobas también seguirán formando parte de la legislación húngara”.