La Justicia Federal investiga por “abandono de persona” al capitán de un barco y a un médico por la muerte de Matías Vilchez, un marinero de 37 años que falleció el 25 de abril mientras estaba en altamar. La víctima era parte de la tripulación del buque Don Nicola, que había partido del puerto de Mar del Plata una semana antes.
El hombre, un experimentado marino, padre de dos niñas e hijo de un capitán de barco, pescaba merluza a 27 millas náuticas de la costa de la ciudad cuando el 24 de abril comenzó a sentir un fuerte malestar en el pecho y luego pidió asistencia, según lo denunciado por su familia ante la prensa local.
Frente a esto, desde la embarcación se contactaron por radio con un médico de la Prefectura Naval Argentina (PNA), quien indicó el regreso del barco por la sospecha de “un cuadro sincopal”.
Durante las horas siguientes, el estado del trabajador se complicó, tuvo “vómitos con sangre, diarrea con restos hemáticos, intenso dolor y síntomas neurológicos”. El cuadro fue calificado como “una hemorragia digestiva grave”.
Mientras emprendían la vuelta, ya con señal de internet y con el teléfono en sus manos, Vilches le escribió a su esposa para contarle que se sentía “muy mal”. “Me estoy muriendo. Que manden helicóptero”, alertó. A pesar del pedido, según el diario La Capital, no se implementaron las medidas que el caso demandaba para “asistirlo y evacuarlo”.
Tras una noche complicada durante el viaje, el panorama se complicó aún más durante la madrugada y finalmente el marinero murió a las 6 en su camarote. El dato de la hora figura en el aviso del deceso que se atribuye al capitán.
“Don Nicola” llegó el sábado 25 de abril al muelle Deyacobbi. Una vez en tierra, señala Revista Puerto, “el capitán, Diego Busich, se atrincheró en el puente ante la amenaza de familiares de Vílchez, que se enteraron en ese momento que había fallecido”.
“Romina, su pareja, fue con un bolso para llevarlo al médico. Ni Prefectura ni la empresa armadora le avisaron que Matías había muerto”, relató a ese medio la cuñada del pescador, Katerina Achinelli Martínez.
De la misma manera, contó que la esposa del hombre se dio cuenta de lo que había pasado “porque estaba la camioneta de la Policía Científica”.
“Acá hubo negligencia de mucha gente. Dijeron que era un ataque estomacal y terminó muerto de un infarto”, sostuvo Achinelli. Además, los familiares revelaron que Vílchez avisó que días antes había mantenido una fuerte discusión con el capitán.
En este contexto, el abogado de la familia, Leandro Laserna, remarcó que “la muerte se registró luego de aproximadamente 17 horas de agonía y abandono, sin recibir la atención médica urgente que requería”. El representante legal sostiene que, si se hubiera cumplido la orden médica de regresar inmediatamente a puerto, “habría existido una posibilidad concreta de asistencia y supervivencia”.
En ese sentido, afirma que el retorno hubiera demorado entre tres y cinco horas, un tiempo en el que Vilchez podría haber sobrevivido. “El mayor dolor es que nos dijeron que llegaba enfermo pero vivo y lo fueron a buscar con la morguera”, dijo también Achinelli Martínez.
La autopsia precisó después que Vílchez perdió la vida como consecuencia de “un paro cardiaco por aneurisma de arteria pulmonar”. El informe quedó en manos del fiscal Carlos Martínez, que deberá estableces las responsabilidades que correspondan.
En este escenario, las diferencias expuestas entre el diagnóstico que dieron mientras estaban mar adentro y los datos surgidos del análisis del cuerpo condujeron a investigar a Busich y al médico de la PNA por el delito de “abandono de persona seguido de muerte”.







