Durante las últimas horas, los tres pacientes del crucero MV Hondius sospechosos de padecer hantavirus fueron evacuados de la embarcación en Cabo Verde, en África, para luego ser trasladados a Países Bajos, donde se espera que reciban atención médica.
“Tres pacientes con sospecha de infección por hantavirus acaban de ser evacuados del barco y están en camino para recibir atención médica en Países Bajos, en coordinación con la OMS, el operador del barco y las autoridades nacionales de Cabo Verde, el Reino Unido, España y Países Bajos”, indicó el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, a través de X.
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Si bien se evacuaron los pacientes más críticos, el buque que zarpó de Ushuaia permanece con más de 140 personas a bordo en las costas de Praia, Cabo Verde, y se desató una polémica luego de que España aceptara recibir el crucero en Islas Canarias para realizar controles sanitarios, aislamientos preventivos y eventuales repatriaciones.
Fue durante la noche de este martes cuando se informó que el gobierno español finalmente habría aceptado recibir a todos los ocupantes del barco en Islas Canarias a pedido de la OMS, a pesar de que el presidente regional de Canarias, Fernando Clavijo, sostuvo que no recibió ninguna comunicación formal al respecto.
“Ni la población puede estar tranquila ni el gobierno está tranquilo porque evidentemente el peligro para la población de Canarias es real”, sostuvo ante la prensa el funcionario de las islas, quien desde un primer momento se mostró reacio a recibir el crucero con hantavirus que lleva tres días en la costa de Cabo Verde, en el océano Atlántico.
Desde su lugar, la OMS le envió una carta dirigida al jefe del gobierno de España, Pedro Sánchez, y luego el Ministerio de Salud español sostuvo que “España tiene una obligación moral y legal de auxiliar a estas personas, entre las que se encuentran además varios ciudadanos españoles”.
En el mensaje enviado, Adhanom le solicitó a Sánchez “con carácter urgente la colaboración y el apoyo continuado de su gobierno con el fin de facilitar la llegada del MV Hondius a España”, para así “permitir el desembarque de los pasajeros y la aplicación de medidas de salud pública basadas en un enfoque de riesgo”.
“El gobierno de Cabo Verde ha indicado que no tiene la capacidad para llevar a cabo evaluaciones de salud pública, investigaciones epidemiológicas y ambientales, ni para aplicar medidas de respuesta de salud pública”, argumentó el presidente de la OMS.
A pesar de la decisión del gobierno español y el pedido de la OMS, el presidente regional canario recordó y se aferró a una reunión previa en la que “los técnicos de sanidad del gobierno de España y los técnicos de salud pública del gobierno de Canarias concluyeron que la mejor forma de proceder es evacuar a los pacientes infectados en aviones medicalizados a los Países Bajos y que el barco continuase con los pasajeros no infectados hacia los Países Bajos. Esa fue la única decisión que se tomó“.
El caso del crucero infectado con hantavirus
La compañía holandesa que opera el barco MV Hondius zarpó de Ushuaia el 1 de abril. El 6 de abril un hombre, de nacionalidad holandesa y de 70 años, enfermó de fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve, según informó la OMS.
El 11 de abril falleció tras sufrir insuficiencia respiratoria mientras el barco se encontraba cerca de Georgia del Sur, según datos del sitio web MarineTraffic. El barco navegó casi dos semanas hasta Santa Elena, desde donde el cuerpo fue desembarcado el 24 de abril.
Su esposa, de 69 años, también bajó del barco y tomó un vuelo a Sudáfrica. De acuerdo con la información de la OMS, la mujer, que ya presentaba síntomas, empeoró durante el vuelo del 25 de abril, se desplomó en el aeropuerto y murió al día siguiente.

Otro pasajero, de origen británico, con síntomas se contagió a bordo del barco tras zarpar de Santa Elena y navegar hacia la pequeña Isla de Ascensión. El hombre presentaba fiebre, dificultad para respirar y neumonía, por lo que el 27 de abril fue trasladado a un hospital en Sudáfrica, donde se encuentra en cuidados intensivos.
La tercera víctima mortal, una mujer alemana, falleció el pasado sábado a bordo del barco que se trasladaba hacia Cabo Verde. Su cuerpo aún permanece en el crucero.
Las autoridades sanitarias de Sudáfrica finalmente realizaron la prueba de hantavirus al ciudadano británico ingresado en cuidados intensivos. El mismo sábado recibieron el resultado positivo, unos 21 días después del fallecimiento del primer pasajero.
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