El gerente de producción de Adblick Olivos, Manuel Diez, analizó para Canal E que la olivicultura argentina atraviesa una etapa de crecimiento impulsada por una mayor demanda mundial, la incorporación de tecnología y el interés de nuevos inversores.
Según Manuel Díez, el principal motor del negocio proviene del cambio en los hábitos de consumo. “La olivicultura está presentando un crecimiento, digamos, y un interés bastante de la mano de hábitos de consumo más saludables“, afirmó.
A qué se debe el crecimiento de la olivicultura
En ese sentido, destacó que el aceite de oliva “es una de las grasas de mejor calidad” y señaló que, “la gran tracción viene más desde el lado de la demanda y de los consumidores, encontrando un producto que va muy con los hábitos de consumo actuales y las tendencias”.
Diez remarcó que el salto productivo del sector estuvo acompañado por un fuerte proceso de innovación. “La olivicultura está teniendo una transformación, es la incorporación de tecnología y ha generado un paquete tecnológico a modo de combo completo”, explicó.
Ese proceso permitió “una mecanización casi total del cultivo, generando una eficiencia de producción, aumento de rendimientos y eficiencia de cosecha”, además de reducir costos y mejorar la calidad final del aceite.
La importancia de la logística para la producción de aceite de oliva
Uno de los aspectos más relevantes, según el entrevistado, es la velocidad del proceso productivo. “Desde el momento que vos sacaste la aceituna de la planta hasta que se hace aceite, no se hace ninguna transformación del producto, tan solo se separa el aceite que ya está dentro de la aceituna”, explicó. Por eso destacó la importancia de la logística: “Es muy importante que logremos una velocidad en la logística que hoy nos lo está dando la cosecha mecánica”.
En el caso de Adblick, aseguró que el proceso completo es extremadamente rápido: “En 3-4 horas ya tenés el aceite guardado en los tanques”, lo que permite conservar una calidad superior del producto.








