“Fue el peor triplete de mi carrera en la Fórmula 1, necesito resetear”

“Fue el peor triplete de mi carrera en la Fórmula 1, necesito resetear”

Franco Colapinto se fue triste del Gran Premio de Singapur, 17ª cita de la temporada de la Fórmula 1. Sin bronca y sin enojo. Simplemente decepcionado y frustrado por otra carrera sin poder ver la bandera a cuadros por culpa de un problema mecánico en su Alpine, que lo obligó a retirarse en la 31ª vuelta cuando giraba 13° en el circuito callejero de Marina Bay. El argentino cerró así el “peor triple header” de su trayectoria en la categoría reina, ya que venía de abandonar en Azerbaiyán, donde cometió un error y provocó un accidente que dejó también fuera de competencia a Pierre Gasly y Lando Norris, y de terminar 13° en Bahréin (que se corrió en Sepang, Malasia), perjudicado por un error de estrategia del equipo.

La mala fortuna en la carrera nocturna de Singapur del pilarense y de su compañero hizo que Alpine finalizara por tercera fecha consecutiva sin puntos y dejara pasar otra oportunidad de achicar la distancia con Racing Bulls y acercarse a recuperar el quinto puesto del Mundial de Constructores.

“Fue un problema de transmisión, creo. Era muy difícil que el auto volviera, no iba para atrás, para adelante poquito, quedé como en tres ruedas. Necesitamos entender qué pasó”, explicó un Colapinto desanimado en su paso por la zona mixta del trazado de Singapur.

“Es una pena, dos problemas en dos carreras acá. Hay que volver con el equipo y trabajar para estar más fuertes“, agregó quien tampoco había podido completar la carrera Sprint del sábado por “un problema en el sistema de almacenamiento de energía”, que provocó que su monoplaza se detuviera en una curva y el equipo perdiera tanto los datos como la comunicación con el vehículo.

El diagnóstico inicial de Alpine sobre el problema de este domingo coincidió con el del argentino. Aunque tanto Franco como su equipo aclararon que había que esperar que el auto volviera a boxes y los mecánicos e ingenieros pudieran revisarlo para saber exactamente cuál fue la falla que frustró una actuación del argentino que no estaba siendo mala hasta ese momento.

Colapinto tuvo una buena largada, en la que adelantó a Gabriel Bortoleto para posicionarse 14°. Y se mantuvo en esa posición durante buena parte del tiempo que estuvo en pista. No pudo aguantar a George Russell, que con un Mercedes superior lo relegó al 15° puesto en la vuelta 7. Pero tres giros más tarde, el argentino logró pasar al Racing Bulls de Arvid Lindblad, que tampoco tuvo un buen día.

A esa altura de la carrera, Franco ya había reportado inconvenientes en su coche. Con neumáticos medios, se había quejado en varias oportunidades a través de la radio con su ingeniero Stuart Barlow de que tenía problemas con la potencia del Alpine.

“¿Por qué soy tan lento? ¿Vieron el despliegue de energía de Russell en la recta? ¡Nos sacó siete décimas!“, reclamó poco después de ser superado por el británico.

Con problemas y todo, igual se las ingenió para sostener durante varias vueltas la presión de Isack Hadjar, que había salido desde el pitlane. El francés lo atacó, pero el argentino lo mantuvo detrás ayudado por lo estrecho del circuito.

“Sabía que este tipo iba a ser un dolor en el culo (frase que en inglés se utiliza como ‘dolor de cabeza’)”, comentó frustrado el de Red Bull sobre las maniobras defensivas del argentino.

Antes del abandono, el piloto de Alpine había quedado 13° por la detención de Esteban Ocon y se había acercado a Carlos Sainz (Williams). Sin embargo, la detención de su auto interrumpió la pelea con el español y provocó banderas amarillas en el sector.

Colapinto permaneció inicialmente dentro del coche, con el motor encendido en la zona de escape. Y preguntó a su equipo si había pinchado una rueda. “No veo nada en los números, todo parece estar bien”, le respondió Barlow. “Hay algo roto”, afirmó el pilarense. Y cuando su ingeniero le preguntó si podía seguir e intentar volver a llevar el auto a pista, él le dijo que no funcionaba la marcha atrás. “Algo salió mal, apagá el auto, lo siento, amigo”, le indicó Barlow. Entonces retiró el volante y salió del cockpit.

Fue el segundo en retirarse de la carrera, ya que Bortoleto frenó su Audi a la salida del pitlane en la octava vuelta y ya no volvió.

Colapinto se había ilusionado con hacer una costumbre de meterse en la zona de puntos de los Grandes Premios luego de sumar tanto en Italia como en el nuevo Madring de España. Pero el accidente de Azerbaiyán, del que se hizo cargo, abrió una seguidilla de carreras en las que las cosas no le salieron bien. Y ahora el argentino necesita “resetearse”.

“Tengo que volver a empezar porque fueron fines de semana muy duros. No vengo teniendo el mejor de los momentos últimamente y fue el peor triplete de mi carrera”, comentó.

“No solo tenemos que seguir mejorando el rendimiento del coche. También debemos comprender qué provocó que tuviéramos que detenernos dos veces en pista este fin de semana”, analizó Steve Nielsen, director deportivo de Alpine.

Y recordando que también Gasly sufrió en pista -largó séptimo, pero perdió mucho terreno con el rendimiento de su auto y, a falta de tres giros, quedó fuera de los puntos superado por Hadjar-, agregó: “La fiabilidad ha sido uno de nuestros puntos fuertes esta temporada y es importante que volvamos a tenerla bajo control para asegurarnos de contar con dos coches en la lucha y compitiendo por los puntos”.

Colapinto, en tanto, se permitió entusiasmarse de cara al cierre de la temporada: “Quedan dos tripletes en el año, hay muchas oportunidades, así que espero revertir este mal momento que estoy pasando. Y ahora se viene la parte del año que más espero y más me gusta, con Estados Unidos, México y Brasil. Así que estoy con ganas”, afirmó.