Florentino Pérez derrota a Enrique Riquelme y será presidente del Real Madrid hasta 2030 | Fútbol | Deportes

Florentino Pérez derrota a Enrique Riquelme y será presidente del Real Madrid hasta 2030 | Fútbol | Deportes

Florentino Pérez retó el pasado 12 de mayo a “un señor con acento mexicano” a que se enfrentara a él en unas elecciones del Real Madrid y este domingo lo derrotó. “Hemos ganado en todas las mesas electorales, es decir, en todas las edades”, dijo pasada la medianoche. El presidente, de 79 años, se impuso al empresario Enrique Riquelme, de 37, y se encamina hacia su séptima legislatura. Al terminarla, con 83, habrá superado otro registro de Santiago Bernabéu, que se mantuvo en el cargo hasta los 82, cuando falleció.

Aunque todas las encuestas a pie de urna anticipaban una victoria cómoda de Pérez, la confirmación se retrasó durante casi cinco horas, hasta que apareció en público. Después de 20 años sin elecciones, la maquinaria de recuento se gripó cuando comenzaron las disputas entre interventores sobre el voto por correo, un punto que históricamente ha resultado controvertido en estos comicios. La candidatura de Riquelme impugnó primero con éxito 400 sobres correspondientes al presidente que aparecieron con doble sello, y luego manifestó sus dudas sobre alrededor de otros 600. Sin embargo, Pérez había reunido votos de sobra como para que las anulaciones no afectaran a su victoria.

A medida que avanzaba el recuento, quedaba claro que el resultado no podía ir en otra dirección. Florentino se iba imponiendo con holgura una a una en todas las mesas, con porcentajes que replicaban los de las encuestas realizadas a la salida por As y Marca: dos tercios de las papeletas para el presidente.

La victoria abre la puerta al regreso inminente de José Mourinho al banquillo del Madrid, del que se fue en 2013. El club no solo tiene un acuerdo con él, sino que la semana pasada avisó al Benfica de que se disponía a abonar la cláusula liberatoria de 15 millones de euros, algo de lo que el club portugués informó a la comisión reguladora de la bolsa del país, ya que se trata de una sociedad cotizada.

Pérez tiene cerradas también las contrataciones del central del Liverpool Ibrahima Konaté y del lateral derecho del Inter de Milán Denzel Dumfries. Además, en los últimos días de la campaña anunció que este martes presentará una oferta de 150 millones de euros a un club de Champions por un futbolista que no desveló.

Pero su triunfo sobre todo inicia el camino hacia el referéndum sobre la transformación societaria del club. Pérez dijo en una entrevista en EL PAÍS que si ganaba convocaría muy pronto una asamblea de compromisarios y una consulta entre los socios sobre su propuesta. Quiere repartir el patrimonio económico del club entre los miembros, para lo que planea vender un 5% a un inversor, con lo que podría poner precio al conjunto que quiere repartir.

Este plan había sido el centro de la campaña de oposición de Riquelme, que aseguró durante la breve campaña que si perdía ejercería la oposición de manera pública precisamente hasta el posible referéndum sobre el plan.

Aparte de combatir este cambio, Riquelme ofreció mejoras en el ámbito de la vida doméstica de los socios, como el sorteo de 10.000 abonos, y puso sobre la mesa varios nombres que consideraba que generarían “ilusión” en los madridistas. Raúl González Blanco sería su director deportivo y Fernando Hierro, el responsable de la cantera, y Vicente del Bosque e Iker Casillas se sumarían al proyecto. Aunque lo que más podía mover a los aficionados se situaba más cerca del césped. Riquelme aseguró que Haaland y Rodri jugarían en el Madrid si él accedía a la presidencia, y que en caso contrario pagaría de su patrimonio personal las cuotas de todos los socios la próxima temporada. El padre de Haaland y su agente negaron esta posibilidad minutos más tarde, y al día siguiente un portavoz del Manchester City aseguró a EL PAÍS que el contrato del noruego no contenía una cláusula liberatoria, aunque nunca publicaron un comunicado en sus canales oficiales. Además, Riquelme se guardaba un último nombre para el banquillo. Dijo que Jürgen Klopp se encontraba dispuesto a escuchar una oferta suya, aunque su agente lo desmintió poco después.

Los dos candidatos tardaron mucho menos en acudir a votarse a sí mismos que el tiempo que consumió el recuento. Las urnas abrieron a las 9.00 y solo 54 minutos más tarde se presentó Florentino Pérez en el pabellón de baloncesto de la ciudad deportiva, donde le esperaban decenas de peticiones de selfis. Se detuvo con un buen número de socios y cinco minutos después había alcanzado la mesa electoral 2, la que le corresponde como socio número 1.484. De camino a la salida, volvió a encontrarse con muchas peticiones de foto. Tardó casi tres horas en abandonar Valdebebas después de atender a cientos de personas. En algunos momentos se formaron colas de medio centenar para fotografiarse con él.

Riquelme apareció una hora más tarde, también entre una gran expectación. Fotos, abrazos y gestos de apoyo a los que el empresario respondió en varias ocasiones apretando el puño camino de la mesa 33. A las 10.51 depositó su papeleta allí, en la urna designada para su carné número 41.736. Deshizo luego el trayecto hacia la salida entre selfi y selfi, y se apartó un poco de las instalaciones para compartir una primera reflexión: “Después de 20 años se puede votar”, dijo. “Esto de hoy no solamente son unas elecciones normales del Real Madrid. Es probablemente el referéndum. Si hoy el socio de Real Madrid no llega a votar, esto se hubiese convertido probablemente en las últimas elecciones del Real Madrid”.

La de este domingo fue la cuarta cita electoral en la que tuvo contrincante Pérez, que apareció por primera vez en la escena en 1995 para competirle el sillón a Ramón Mendoza. Se trataba de un momento de bastante incertidumbre y descontento en el Madrid, después de cuatro Ligas consecutivas del Barcelona con Johan Cruyff en el banquillo (91, 92, 93 y 94). En una larga campaña de tres meses con cuatro debates televisivos, el aspirante se centró en la necesidad de una gestión económica seria, por la impericia de Mendoza en este apartado. El entonces presidente, que llevaba diez años en el cargo, discutió el diagnóstico, pero acabó dimitiendo pocos meses más tarde acuciado por una crisis formidable.

Sin embargo, se impuso en los comicios de 1995, en los que Pérez entendió la importancia del voto por correo. El ingeniero se impuso en las mesas instaladas en el estadio Santiago Bernabéu. Obtuvo 10.520 papeletas por las 9.828 de Mendoza. Sin embargo, cuando terminó de revisarse el contenido de las urnas, ambos ya sabían que no había sido suficiente para derrocar al presidente en ejercicio. Antes se habían contado las papeletas enviadas por correo y ahí Mendoza superaba a Pérez por 1.390, con lo que resultó elegido.

Florentino volvió a presentarse en 2000 contra Lorenzo Sanz, esta vez con una amplia ventaja de más de 3.000 papeletas en el voto por correo. Fue su primera victoria. La segunda, y última, fue arrolladora: en 2004 recibió el 91,3% de los votos. Este domingo, 22 años más tarde, volvió a imponerse.