Han sido semanas de intrigas, casi “una telenovela”, como reconocía el propio Flávio Bolsonaro al hablar sobre los nombres que se barajaban para ser su número dos en las elecciones que Brasil celebrará en octubre. Finalmente, el miércoles, el último día del plazo legal, se desveló el misterio: el candidato a vicepresidente será Alfredo Gaspar, un exfiscal que puede funcionar para recuperar el discurso anticorrupción.








